Dieron de alta a Cristel y por fin iba a poder volver a un lugar donde se sintiera mas cómoda, donde pudiera estar con todas las comodidades que quisiera y comer mejor, algo mas que cosas salteadas o hervidas con muy poca sazón, Dante llevaba la maleta con las cosas personales de Cristel y ella iba con su cartera en el hombro esperando que el elevador subiera todos los pisos hasta el ático, para ella era un poco confuso el ir teniendo bagos recuerdos en el camino, lugares que se le hicieron conocidos y otros que le devolvieron algunos de los recuerdos. - ¿En que vas pensando?- pregunto Cristel al verlo distraído. - Estoy feliz de tenerte por fin en casa y estaba pensando en alguna receta deliciosa que prepararte para que almuerces.- la vio acercarse con una sonrisa ladina en los labios.

