Abro los ojos lentamente y con dificultad, me duele la cabeza y el cuerpo. ¡Pero donde estoy! Al incorporarme me doy cuenta de que no estoy en mi cabaña, ni tampoco en la isla, estoy en una habitación muy lujosa y elegante, toda en blanco con detalles plateados, yo estoy acostada en una cama de matrimonio. ¿Pero qué ha pasado? ¿Dónde estoy? ¿Y quién me ha traído aquí? —Buenos días muñeca, ¿ya has despertado? —pregunta Logan acercándose a mí peligrosamente. —Lo-Logan, ¿que-que hago aquí? ¿Dónde estoy…? —retrocedo en la cama con miedo, él coge mis piernas y se sube encima de mí. —Tranquila Lucy. —¡Como quieres que me tranquilice estando contigo, dime de una maldita vez donde estamos Logan, y levántate de encima! —¡A mí no me hables así mocosa, yo no soy tu querido Peter! —me mira a lo

