Suena el sonido del despertador… —¿Qué hora es? —restriego mis ojos adormilada—. Aún es muy temprano, voy a dormir un ratito más. —estoy a punto de dormirme cuando recapacito—. ¡Ya no me acordaba! Ayer puse el despertador tan temprano para que hoy pudiera aprovechar el día lo máximo posible. Me levanto de la cama y voy a darme una ducha, como echaba de menos mi cuarto de baño. Al terminar voy a desayunar con mis padres, he planificado el día entero, la mañana la voy a pasar con mis padres y por la tarde tengo pensado quedar con mis amigas y con Luis, el día también ayuda, ya que es fiesta y no tengo que ir al instituto. —Hola mamá, ¿dónde está papá? —Hija, ¿no te acuerdas? Hoy vienen tus tíos y tus primas, tu padre está abajo esperando a que vengan. —¡Anda es verdad! Ya no me acordaba

