Capítulo 26 “Un extraño recuerdo” Pte 2

1093 Palabras
// Inicio FlashBack // Shotaro corría por las calles de la ciudad sin un rumbo fijo, tratando de parar sus lágrimas con su sudadera azul celeste. - ¡Shotaro! grito el pelirrojo corriendo detrás de él, Shotaro seguía huyendo - ¡No te acerques! - grito entre un sollozo el celeste - ¡¿Por qué ?! - > pensaba Shotaro mientras corría, Ichigo lo seguía desde lejos. En algún momento Ichigo se cansó de correr y Shotaro corrió hasta llegar a un parque, en el que cayó rendido, en el parque lloró sin que alguien lo parase. Ichigo se quedó en la calle, tratando de normalizar su respiración, y preguntándose ¿Qué fue lo que hizo - Demonios - maldijo el pelirrojo. Ichigo volvió a su casa ese día, Shotaro, bueno. Él tenia que volver. Así que con todas sus fuerzas se levanto y seco sus lágrimas para ir a su casa. Al llegar fue recibido por su madrastra, el cual se alegro de verlo, lo abrazo y lo mimo por unos cuantos minutos antes de que llegase su padre. El padre de Nagisa sólo chasqueó la lengua al verlo, tomo del brazo a la mujer y la tiro al suelo, ella imploro misericordia, mientras que, el padre de Nagisa la golpeaba y mandàba, Nagisa miraba la escena sin entender lo que pasaba, esa mente tan inocente, no sabía lo que estaba presenciando. Al día siguiente fue igual. El padre de Nagisa despertó a su esposa y al él mismo a golpes, patadas, puñetazos, entre otros. Sin embargo, estos eran en partes como el estómago, parte de los muslos y piernas, muy poco en los brazos, en pocas palabras, partes no visibles para los demás. Nagisa salió corriendo de su casa cuando su padre había estallado e ira, y sin saber por que, fue al lago… Al único lugar, en donde se sintió realmente seguro. Después de unas horas, se encontró con el pelirrojo. Shotaro - susurro Ichigo, Nagisa sintió una opresión en el pecho, pero de todas formas y con todo el dolor del mundo, sonrió - Lo lamento, yo ya estaba por retirarme - dijo antes de dar un pequeño paso, pero este hizo que Ichigo corriera y lo abrazase con todas sus fuerzas, Nagisa ahogo un grito de dolor, y le devolvió el abrazo - Yo...! Jamás me referí a que te olvidaría - dijo con un leve sonrojo Ichigo - Yo quería decirte que... Es obvio que jamás podré olvidarte ... Por que ¡Te amo! - gritó - ¡Realmente te amo! - lloro - ¡Yo también... Te amo! - dijo entre lágrimas y sollozos el celeste. El resto del día lo pasaron como “una pareja". Nagisa y Karma se tomaban de la mano y caminaban por horas, las cuales, sólo dañaban más al celeste, pero él las dejaba pasar, sólo... Sólo para estar al lado del pelirrojo Nagisa se fue, pero antes. Ambos hicieron una pequeña promesa - ¡Mañana... Nos volveremos a encontrar! En el mismo lugar - dijeron ambos. Nagisa llegó a su casa y escucho como la esposa de su padre, hablaba a través del teléfono - Sólo lleva al niño, Lovro... No importa.. Ven mañana... ¿A quién le interesa?... No me importa... Solamente haste cargo de él, como lo hiciste con Irina, y conmigo... Si ... Ya entendí... Me interesa un carajo lo que pase con él... Si... Ven mañana.. Esta bien ... - la llamada termino y Nagisa se abrazo a si mismo, evitando que las lágrimas salieran. En el peor de los momentos llego su padre, y con el mismo arranque de ira, los golpeó a todos. Violó a la mujer en frente de Nagisa repitiendo cosas como: "Así es como se trata a las perras" o "¿Estás viendo? Debes aprender", pero ignoraba por completo la sangre en la alfombra, las lágrimas de la mujer, los sollozos de su hijo, y la sed de sangre inundando la habitación. Nagisa paro de llorar, no, ni siquiera podría decirse que era Nagisa la persona frente a ellos. > pensó el celeste en el tiempo actual. Snake corrió a la cocina y tomó un cuchillo, el mayor comenzó a golpear a la mujer una y otra vez. Pero Nagisa lo retuvo con un corte en su espalda, seguido de otro también en la espalda. El hombre emitió quejidos de dolor, se levantó y golpeó al pequeño. Snake cayó a unos cuantos metros alejado de él, chocando contra la pared. Fue entonces que Snake se levanto y con toda la furia traspasó el pecho de su padre con su cuchillo, una y otra vez, una tras otra, tras otra, tras otra. Eran demasiadas acuchilladas, pero Snake seguía insatisfecho. Hasta que vio a la mujer, la mato de una manera más compasiva mientras gritaba: - ¡Crei que eras la única que me aceptaría, que me querría y aún así, me vendiste! - gritaba una y otra vez - ¡Creí que…! serías como la madre que nunca tuve - musitó mientras las lágrimas salían de los orbes azulinos de Nagisa. Al día siguiente un hombre entro a la casa imponente, tenía unos ojos violetas y un cabello rojizo extraño. Se llevo a Nagisa tomándolo del cuello y algunas veces lo arrastraba del brazo o las piernas, después de unas cuantas horas llegaron a un lugar, algo desolado, lleno de un olor penetrante a muerte. Entonces, lo dejo, lo abandonó en un lugar donde reinaba la guerra, el caos, la inseguridad, la muerte, la insensibilidad, la preocupación, el miedo, el terror, pero… Como a la caja de pandora, se cerro antes de que apareciera la esperanza. Nagisa había perdido todo, su familia, su padre, su "madre", su Ichigo, su esperanza. Habían pasado ya tres años desde que él había vivido en las calles, humillado, arrastrado de un lugar a otro, presenciando las muertes de otras personas, being tocado o violado en varias ocasiones. Y justo cuando creía todo perdido. Una mujer le extendió la mano - ¿Estás bien? - pregunto de manera dulce y reconfortante. - Mira Karasuma, Koro, debemos ayudarlo - dijo la mujer, dos pelinegros se acercaron y lo cuidaron, lo convirtieron… En un asesino > pensaron ambos adultos
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