Nagisa miro con sorpresa a Yuuma, él le extendió la mano, Nagisa algo sonrojado la tomo y se levanto con algo de dificultad
- ¿Que Paso? - preguntaba algo triste, tocando la mejilla del celeste secando sus lágrimas
- Yo ... Asano ...- no podía decir algo coherente, los sollozos y las lágrimas lo impedían
- Tranquilo, por ahora . ¿Quieres ir a algún lugar? - pregunto con su cálida sonrisa, Nagisa no asintió solo secó los restos de las lágrimas e hizo un intento por calmar sus sollozos, mientras tanto, en su interior se hallaba Snake y Kuro. Ninguno hablaba o hacía algún movimiento, estaban completamente dormidos
- Tranquilo Isogai-kun, yo me encargaré de Nagisa - dijo Itona acercándose con los demás
- ¿Sabes lo qué paso? - pregunto el castaño oscuro algo preocupado
- Si, pero creo que será mejor que Sugino te lo diga, no creo que Nakamura pueda - dijo nuevamente tomando a Nagisa de los hombros, ambos chicos comenzaron a caminar y se alejaron siendo escondidos por el manto de la oscuro de la noche, Nagisa dejo de llorar e Itona le observaba con angustia >'se preguntaba una y otra vez el peliblanco, tratando de calmar sus sentimientos
- Gracias - musitó el celeste dejando de caminar
- ¿Eh? - exclamo el peliblanco algo confundido
- Gracias Itona - volvió a decir con una sonrisa, sus mejillas estaban - algo rojas y aún había algunos rastros de lágrimas secas en ellas
- ¿Por qué? - pregunto el peliblanco acercándose a su amigo
- Porque.. Nuevamente me has salvado de las lágrimas, gracias Itona - Nagisa apoyó su cabeza en el hombro del mayor y sonrió con amargura, el peliblanco lo abrazo y así se quedaron por algunos minutos, después continuaron su camino, en profundo silencio. Hay silencios incómodos y silencios en los que nos quedaríamos a vivir para toda la vida*. El pequeño celeste se quedo por unos cuantos momentos pensando "¿Quién era esa persona?", El recuerdo de la fiesta de Okuda y lo que acababa de pasar, era totalmente distinto, por que con Asano .. El dolor fue mucho menor, paro de llorar con apenas unas horas de haber pasado y la vez anterior... Recordó que había llorado semanas
- ¿Quieres quedarte a dormir? - pregunto un sonrojado Itona
- Gracias, pero... ¿No sería mucha molestia para ti? - pregunto Nagisa, se sintió mal por dar tantos problemas
- No, para nada, de hecho ... Eres una grata compañía - dijo sonriendo con autentica felicidad
- G-gracias - ahora el sonrojado era Nagisa, ambos entraron a la casa, minutos después Itona estaba a punto de dormir en el sofá, Nagisa dormiría en la habitación, pero… - Itona no creo que sea una buena idea el que yo duerma en tu habitación, después de todo es tu casa… - dijo un sonrojado celeste, sin sus coletas
- No importa, esta noche quiero que tu duermas en la cama - dijo Itona aún sonrojado y preparándose para dormir
- Entonces... D-duerme conmigo - susurró el celeste aún mucho más sonrojado, el color carmesí inundaba su rostro por completo, Itona accedió a esa petición, ambos durmieron en las sabanas acurrucados, pero... Por un momento Nagisa, quiso pensar que la persona a su lado era… ¿Asano? No, era un pelirrojo, era ... Karma > se recriminaba el celeste mientras cerraba ss ojos con fuerza e intentaba conciliar el sueño
// Al día siguiente, el primer día de trabajo como una modelo //
> se repetía una y otra vez una castaña, debía esforzare por no gritarle a nadie en su trabajo, todo para tener una buena imagen frente a "su" querido Nagisa
- ¿Yukimura-sama? La están esperando, y la modelo Shiota-sama ya esta lista - decía una de las chicas que estaban encargadas de cumplir los deseos de la famosa Yukimura Akari
- Enseguida voy - dijo con su voz cortante y fría mientras se ponía de pie y caminaba hacía el reflector, se encontró con Nagisa vestido de una forma realmente tierna, muchos pensaría que era una chica. Llevaba una boina negra con el cabello suelto, una camisa blanca simulando la de un marinero, shorts cortos con tirantes que lleaban a sus hombros y una corbata blanca con azules rayas
- Akari-chan - dijo el celeste animado
- Nagisa te ves realmente bien - dijo la castaña sonriendo, fueron demasiadas las personas que se sorprendieron por la actitud de Yukimura, ella usualmente diría algo como: "No toleraré que alguien se vea más linda que yo en esta revista" o "¿Es todo lo que pueden hacer? Si no eres linda con cualquier ropa que te pongas no sirves para este trabajo ".
.- Akari-chan, creí que eras actriz - mencionó el celeste mientras ella sonreía con satisfacción
- Lo soy, pero a veces hago sesiones de fotos respondió - la chica
- Me sorrendes cada vez más Akari-chan - dijo sonriente el celeste mientras iban a donde se encontraban las lamparas y los reflectores, comenzó a colocarse en diversas poses, la mayoría fueron juntas como buenas amigas, lo extraño era que en Akari se veía una alegría inmensa, sin actuar, ¿Quién era realmente el celeste? Se preguntaron las personas de la habitación, horas después ya se cambió por cuarta vez los vestuarios, ambos estaban cansados y pedido un batido, Akari se había esforzado demasiado por no gritarle a nadie, y vaya que se contenía
- Este.. Señorita Yukimura, aquí esta su batido de chocolate - dijo una mujer temerosa
- ¿Chocolate? ¡Pedí de vainilla! - gritó la castaña a punto de explotar, los demás vieron con aceptación lo que estaba pasando, de seguro le tiraría el batido a la pobre chica - ¡¿Acaso no puedes pedir una orden?! - volvió a gritar llamando la atención del celeste, Nagisa se interpuso entre la chica y el impacto del batido, Akari abrió los ojos de la sorpresa
- ¿Estás bien? - pregunto el pequeño cubierto de rastros de vainilla, la castaña seguía inmóvil y la chica estaba de rodillas en el suelo - Ah, lo siento he ensuciado la ropa - se disculpo el celeste, los demás le veían impresionados - Akari-chan eso no esta bien, discúlpate - dijo el celeste mientras tomaba unas cuantas servilletas y comenzaba a secar su cuerpo, los demás se estremecieron por las palabras del menor, ¿Estaba loco? Pedirle algo como eso a la gran diva era ... Una sentencia de muerte
- Lo siento - musitó apretando los dientes
- S-si- dijo la chica alejándose de los demás y corriendo por una par de toallas para dárselas al celeste
- Tranquila - volvió a decir Nagisa acariciando el cabello de la chica, ella se sonrojo y tomo las manos de Nagisa
- También ... Discúlpame tu... Yo.. - la chica fue interrumpida
- No tengo nada que perdonar - dijo el celeste acariciando más la cabeza de la castaña
> pensaron los demás al ver como la celeste sonreía como si nada había pasado