Nagisa estaba en el piso, sin reacción alguna, sólo estaba agonizando lentamente. Karma no podía moverse, aunque quisiese ayudar a Nagisa, no podía moverse. Akari por otra parte, estaba comenzando a sangrar, sintiendo como el liquido carmesí manchaba el piso de marfil de su querido Nagisa. - Nagisa... - susurro en un intento desesperado por que él la escuchase - ¿Estas seguro de que es esta la casa? - pregunto un hombre de edad mayor, entrando con un traje, normalmente utilizado en cuestiones de radiactividad, otros cinco hombres entraron seguidos de él - No estoy muy seguro - respondió otro hombre de al menos unos 24 años, después de unos segundos ya todos se encontraban dentro de la casa - ¡¿Qué pasa si había personas inocentes?! - pregunto el hombre alterado Todos se quedaron en s

