CAMILA Luego de lo sucedido en mi casa, Edward decidió que tenía suficiente de mí; me envió mis pertenencias que estaban su casa, en una caja por medio de un Uber, también tuvo la poca delicadeza de enviarlas al restaurante, ya que yo permanezco ahí la mayor parte del tiempo, por lo que todos se dieron cuenta lo que me estaba pasando, esperaba que Julio me dijera "te lo dije" pero solo me abrazo y me dijo que todo se arreglaría. No he hablado con las chicas, de hecho, he estado evitándolas el mayor tiempo posible, Paul logró su cometido, desde ese día no ha vuelto a aparecer a molestarme y si vuelve, esta vez voy a estar esperando al bastardo y va a pagar muy caro. Esa noche lloré y lloré; y a partir de ese día, mi mundo parecía cubierto por nubes negras todo el tiempo; aunque han p

