Capítulo 26 El agua cae sobre mí, estoy metida en la ducha del baño sin sacar de la cabeza aquel beso, cierro los ojos y puedo verlo repetirse en mi mente, es imposible no sonreír tontamente, es imposible decir que no me gustó. Supongo que eso cuenta como mi primer beso, luego de habernos separado no habíamos dicho nada más, yo de mi parte recogí el sobre saliendo de su estudio. Quizás sus labios tenían algo que te hacían sentir encantada al probarlos, sí, quizás tiene un hechizo poderoso que te deja alucinando con sus besos. Por un momento pienso en mi madre, hay cosas que me gustaría contarles, pero mientras esté allí prefiero esperar a que salga. Salgo del baño con una toalla abrazando mi cintura,

