Capítulo 15

1234 Palabras
                                                                                         Capítulo 15 Es el quinto día de entrenamiento, todas nos levantamos esa mañana para seguir nuestra rutina, pero cuando llegamos al comedor encontramos a HwaSa conversando con las demás. Al sentarnos en la mesa SinB pregunta que sucede. — J-Hope regresó anoche—dice en voz muy baja mirándonos—Las chicas no regresaron y los hombres que se llevó a la misión casi no lo lograron, volvieron menos de la mitad. — Espera, espera, ¿En qué momento salieron de aquí? —EunHa está atónita. — Tampoco sabíamos nada, pero HwaSa consiguió esa información—dice una de sus amigas. Volteo a ver alrededor sin encontrar a RM, ni JungKook ni EunSeok, hay pocos hombres tomando el desayuno en el comedor. Miro a SinB quien luce preocupada. — ¿RM te lo dijo? —miro a HwaSa y ella voltea a verme. — Sí—asintió. — ¿Qué clase de misión tenían? — Intentaron escabullirse en la casa de los que atacaron esa noche hace tres meses—explica. De inmediato pienso en TaeHyung—RM dice que JungKook buscará más chicas para prepararlas, parece que quiere tener un ejército o varios peones para mover en sus juegos. — ¿Estás diciendo que estamos entrenando para no morir en el intento? —una de sus chicas abre los ojos como platos. Se nota la preocupación en el rostro de cada una de nosotras. — No lo sé. — ¿Cómo que no lo sabes? Tú eres quien puede conseguir esa información—SinB hace recalque en eso—Aprovecha esa extraña relación que tienes con RM, ¿Realmente nos entrenan para esta clase de cosas? Es absurdo. — No quiero morir—EunHa luce preocupada. Rodeo sus hombros con mi brazo intentando darle ánimos. — No moriremos, tranquila. — No soy la única que puede conseguir información extra—insinúa HwaSa y todas me miran. Trago con dificultad porque sé lo que van a decir. — Tú y Rabbit tienen una extraña conexión. — Claro que no—me apresuro a decir. — Grace—EunHa me mira. — No va a decirme nada, no intenten convencerme, no conseguirán nada.           La puerta se abre permitiéndome entrar al estudio donde me trajeron cuando iba a recibir mi castigo, la noche ha caído, en todo el día no tuvimos entrenamiento, supongo que todos estaban muy preocupados para entrenarnos. Lo que HwaSa dijo nos dejó pensativas a todas, somos seis chicas ahora, dos grupos de tres. Creí que al entrenarnos para aprender a defendernos conseguiríamos dinero al trabajar para JungKook, sabemos en qué nos estamos metiendo, pero la pregunta de una de las chicas me hace pensar. ¿Nos están entrenando para morir? Un dato curioso es que según HwaSa, las chicas no regresaron, pero los que estuvieron allí dijeron que las sedaron. No tiene sentido. Nada lo tiene. JungKook está detrás de su escritorio, luce cansado y extrañado de verme allí. Para mi suerte, EunSeok no está. — ¿Vienes a saber porque no fui a su entrenamiento o vienes a preguntar sobre lo que pasó con J-Hope? Me acerco hasta tomar asiento frente a uno de los sillones. Coloco mis manos sobre mis muslos sin saber por dónde comenzar primero. — Nunca trabajaremos para ti exactamente, ¿Verdad? — ¿Has visto de nuevo a TaeHyung? — No evites mi pregunta. — Y tú tampoco evites la mía—dice muy serio. — No lo he visto—miento mirándolo a los ojos. Se queda en silencio sosteniéndome la mirada unos minutos, como ve que me mantengo firme termina respirando profundo—IU también dijo que trabajaríamos para ti, pero si te soy honesta...—se levanta de su asiento caminando hacia mí—No creo que sea así, ¿Por qué seguir entrenando a seis chicas? Tú mismo lo dijiste, éramos treinta. — Las chicas que no despertaron fueron producto de un error del rastreador—se sienta a mi lado apoyando sus brazos en sus muslos inclinándose hacia adelante, JungKook tiene su chaqueta de cuero puesta y el cabello un poco despeinado—Luego sobrevivieron quince... — Pero le disparaste a una. Sé muy bien lo que pasó después—JungKook me mira—Sólo responde, ¿Trabajaremos para ti o no? — No—contestó sin más—Si las entreno es por una razón. — ¿Por qué tomar a chicas de la calle? — Porque nadie se preocupa por ellas, nadie preguntaría por ellas y porque muchas desean vengarse—sonríe ladinamente—Pero tú resultaste ser muy especial desde el primer momento, mientras todas atacaban la comida sin pensarlo, tú te detuviste a considerar la opción de no comer—recuerdo ese día porque en ese instante llamé su atención—Eres asustadiza, pero a veces no piensas en atacar, eso es lo que busco, Grace. No entiendo muy bien su punto y sé que si pregunto más no responderá. — ¿Qué les pasó a las chicas? ¿A dónde fueron cuando las enviaste con J-Hope? Quiero comprobar si la información que RM le dijo a HwaSa es cierta. — ¿Viniste a conseguir información? —no respondo a eso. Entrecierra sus ojos mirándome fijamente—Eres muy obvia, Grace. — Y tú muy astuto. ¿Enviaste a todos ellos para vengarse de TaeHyung? — Algo así. Me inclino hacia adelante imitando su posición. — Dime la verdad. — ¿O qué? —me reta. JungKook está a una corta distancia de mi rostro, mi corazón late con fuerza y no me atrevo a bajar la vista. Su mirada es de un marrón oscuro, esa oscuridad me permite verme reflejada en ellos, noto la cicatriz pequeña en su pómulo derecho. — Terminaré muriendo, ¿No es así? —susurro. El chico retrocede despacio mirándome de una manera que no se explicar. — Tengo tres meses conociéndote, Grace—dice y añade—Ten por seguro que serás la última en morir.           Despierto en la oscuridad de la habitación, no sé qué estaba soñando, pero mi corazón late como loco, giro en la cama y encuentro la puerta abierta con la luz encendida. Miro a SinB y EunHa quienes duermen profundamente, me levanto de la cama con mis pies descalzos, salgo de la habitación encontrando a TaeHyung en el pasillo. Tiene una pequeña sonrisa, usa una bandana negra que deja expuesta su frente, viste de n***o luciendo...peligroso. — ¿Dónde estás las chicas? —quiero saber y no dudo en preguntar. — Están vivas—asiente. — ¿Qué? —me sorprende tanto que no lo creo. — Nuestro problema no es con ustedes, Grace, ¿Crees que JungKook es el único en querer ayudarlas? —se burla negando con la cabeza—Ni siquiera las está ayudando, sólo las está asesinando de a poco. Sé que en parte lo que dice es cierto. Pero sigo sin confiar en él. — ¿Cómo sé que están vivas? — Ven conmigo. — Deja eso, no iré contigo. No sé quién eres ni qué haces—niego con la cabeza retrocediendo un paso cuando se acerca. — Siempre he sabido quien eres, Grace—sigue avanzando a mí—Incluso conozco a tu madre—me detengo y cierro mis manos en puños—Sé que ella no es mala, sé que ella te extraña y desea verte—Tae acaricia mis mejillas, sus manos se sienten cálidas—No perteneces a este mundo, ¿No quieres estar con ella? —no soy capaz de responder. Estoy paralizada. TaeHyung me abraza y sigo en el mismo estado. ¿Cómo conoce a mi madre? Sólo IU sabe de esto y dudo que ella le haya dicho. No entiendo nada, no sé dónde estoy ni en qué estoy metida. Nada de esto tiene sentido, algo pellizca mi cuello, mis manos se relajan y los brazos de Tae me sostienen, mis piernas pierden fuerza, mis párpados comienzan a cerrarse. Escucho a lo lejos la voz grave de TaeHyung susurrando que todo estará bien, cuando intento gritar es muy tarde, todo se vuelvo oscuro y caigo en la inconsciencia.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR