POV Maya El silencio en la oficina era tan espeso que parecía pegarse a mi piel. Mis manos temblaban sobre el escritorio. El teléfono seguía encendido frente a mí, iluminando la superficie con una luz fría. En la pantalla estaban las pruebas… fotos, documentos, fechas. Fragmentos de una vida que no recordaba. Mi respiración era irregular, como si mis pulmones hubieran olvidado cómo funcionar con normalidad. Sentía un nudo en el pecho que me impedía pensar con claridad. Nathan estaba frente a mí. Quieto. Observándome. Sus ojos grises parecían más oscuros de lo normal, cargados de algo que no lograba descifrar del todo. Dolor… miedo… culpa. Tal vez todo al mismo tiempo. Tragué saliva, intentando controlar el temblor en mi voz. —Respóndeme, Nathan —dije al fin, apenas reconociendo

