Tlacuache Damián Una vez que Elaine se encerró en su habitación, comenzó a dejar todo listo para la nueva ocurrencia de Charlotte. Siempre le hice caso a Charls, en verdad era una niña muy consentida. Sin embargo, esta vez era diferente, no hacía esto solo por ella, lo hacía por mí, lo hacía por Elly. Después del beso, aunque me quise rehusar, era claro que también gustaba de mí. Entonces, la hora de conquistarla había llegado. Estaba listo. Subí a su habitación alrededor de la media noche, tal vez era tarde, pero posiblemente requeriría que Charlotte estuviera bien dormida. Toqué su puerta. ¿Damián? —Preguntó con una extrañada sonrisa. Para mi suerte, aún estaba despierta. —Hola, Elly —La miré con alegría— ¿Te gustaría cenar? Ella rió un poco con diversión. Intuía que planeaba algo

