A la mañana siguiente, me encontraba en la cafetería del hospital comprando un chocolate caliente con Freddy, cuando sonó mi celular, era papá. —Hola papá...No, lo lamento, sigo en el hospital. No. Él está bien, pero,... —Suspiré — aún no sabemos nada de mi niña... sí, lo prometo, adiós —Colgué. —¿Tu papá conoce a Damián? —Me preguntó Freddy curioso. —En persona no, pero le he hablado mucho de él y de Charlotte... —Comenté. —¿Ya le dijiste que lo amas y es el hombre de tu vida? —Me preguntó con un poco de burla. —Guarda silencio Freddy... —Le dije mientras tomaba un sorbo de mi chocolate. —¿Qué? ¿Me vas a decir que no es verdad? —Me preguntó riendo. —Apresúrate, debemos ir a ver si ya hay noticias de Charlotte... —Le dije cambiando el tema. —Sabes que lo amas —Dijo toman

