—Pasa por favor, parece que alguien se emocionó mucho al verte. —repuso Greta al abrir la puerta, sin importarle lo que me estuviera pasando, yo seguía tosiendo con violencia, intentando despejar mi garganta para poder respirar mejor— ¿Estás bien? —preguntó mi amiga a lo que respondí negando con la cabeza. O sea, estaba asfixiándome con la comida ¿Qué le hacía pensar que estaba bien? Sentí las manos de alguien rodeándome a la altura de la boca del estómago y presionar con fuerza para despejar mi tráquea, escupí después de algunos intentos permitiéndome así respirar. Las lágrimas salían de mis ojos y corrían por mis mejillas así que sin pensarlo me tallé con el dorso de la mano para despejar mi rostro. Gire para agradecerle a Erick su asistencia, después de todo, pude haber muerto de no

