Levanté el interfon para saber quien estaba abajo, solo por cumplir, quizá era Greta y Laura, si a mi amiga se le olvidaron las llaves, o quizá un vendedor ambulante o qué se yo. —¿Quién? —pregunté algo fastidiada por la llamada que acababa de recibir— ¿Quién es? —gruñí al no recibir respuesta rápido. —Hola, Mily, te mande mensaje, hace un rato ¿No lo has visto? —la voz Erick era lo último que quería escuchar, después de la pelea que tuvimos y de la llamada de Anuar. Tomé mi teléfono y revisé, en efecto, tenía una llamada perdida de él y un mensaje, pero al estar descargado mi celular, no tenía ni idea; Erick pedía que habláramos, pero la verdad es que no quería verlo, ni a él ni a nadie en este momento. —¿Mily? —infirió preocupado al no recibir contestación. —Mira Erick, este no

