Alicia observo a la mujer de pie frente a ellos, tenía el cabello color caoba, seguramente se lo había teñido, no se le vía natural, su rostro era casi perfecto, una mujer hermosa sin duda, había visto la foto en la habitación de Sebastián en una ocasión… - ¡Mi amor! – Dalila camino hacía donde Sebastián, estaba mirándola fijamente - No te acerques más de lo necesario – Sebastián dijo con frialdad - ¿No te hace feliz que regresara? – sonrió, mientras miró a Alicia - ¿Quién es ella? – preguntó - Vete de mi casa y deja esta estupidez – Alicia, se sorprendió ante el tono agresivo de Sebastián - Sebastián, soy tu esposa ¿Por qué me tratas mal? – Dalila camino hacia él con más seguridad de la que sentía - Tú, no eres Dalila

