Sebastián, no podía creer que la falsa Dalila, estuviera de nuevo en su oficina, estaba por terminar los asuntos pendientes para poder viajar a Nueva York, necesitaba hablar con sus padres sobre la situación, sabía que posiblemente no sería nada fácil, pero ¿Qué lo era en esta vida? Además estaba dispuesto a enfrentar todo y a todos por conservarlos a su lado, Leonardo, había sido evasivo en la única ocasión que le había preguntado por el divorcio, no quería perderlo de nuevo, pero no estaba dispuesto a perder a su pequeña familia. Pero la visita improvista retrasaba de manera alarmante sus planes. - Señor agente, ¿en qué puedo ayudarlo? – preguntó impaciente, Alicia y su hijo esperaban por él para viajar a la Ciudad Capital y abordar el avión hacía Nueva York - Esto e

