POV. LIAM. Me acerqué al letrero, notando algo verde ondeando con la brisa. Agarré la tela, dándome cuenta de inmediato de qué se trataba. Retiré las garras de lobo y saqué el clavo del letrero, tratando de no romper el suéter de Azalea; era el suéter que llevaba en nuestra cita. Me volví hacia Damien. —Ella llevaba esto anoche —dije fríamente. —Liam, quien sea el que haya hecho esto ya tiene acceso a ella. —Lo sé y está claro. Va tras de mí y usará a Azalea para llegar hasta mí. —¿Qué hacemos? —Necesitamos poner lobos en el pueblo humano esta noche. —Pero aún así, ¿cómo le explicamos las cosas a Langston? —Déjame encargarme de eso. —Liam, sabes que tienes que traerla aquí. No podemos protegerla desde tan lejos. —Maldición, Damien, ¡no puedo! —Le rugí—. ¡Ella

