POV. LIAM. —Liam, ¿por qué demonios te pavoneas con una traidora? —Gwen dijo, levantándose de un sillón en el área de estar. Diosa, ¿por qué no puede simplemente escuchar? Azalea se detuvo y se volvió hacia ella, palideciendo lentamente mientras la sangre abandonaba su rostro. Sus ojos estaban bien abiertos y empezó a temblar un poco. Me puse delante de ella, bloqueándola de la vista de Gwen. —Te dije que dejes eso, Gwen. No es asunto tuyo —le dije, mi enfado iba en aumento. —Sí me concierne sí estás jugando con esta pequeña z0rra. En serio, Liam, solo porque no estés emparejado no significa que debas rebajarte tanto —escupió. —Guarda la lengua ahora, Gwen —amenacé. —Se supone que estamos aquí para vigilar a los humanos y te encuentro aquí, jugando con esa basura sin lobo

