POV. AZALEA. Continuó arrastrándome hasta que estábamos afuera de la puerta principal. —¿A dónde vamos? —le pregunté. Él sabía que mi apartamento estaba al fondo de la propiedad. —Tenemos planes —dijo con tono de rabia en su voz. Me llevó a su auto, abriendo la puerta del lado del pasajero. Me miró expectante. —Liam, no entiendo qué está pasando. Pensé que íbamos a algún lugar tranquilo para hablar —dije. —La charla puede esperar; vamos a algún lugar —dijo mientras me levantaba y me colocaba en el asiento del lado del pasajero de su auto, abrochándome el cinturón antes de cerrar la puerta. Se subió al lado del conductor y salimos del estacionamiento. Después de unos minutos conduciendo, me di cuenta de que se dirigía hacia el borde de la ciudad, en dirección al lado del terri

