POV. LIAM. Hice todo lo que estaba en mi poder para no acercarme y tomarla ahora mismo. No tenía idea de lo sexy que era y de cómo me estaba volviendo loco. Se movía por su pequeña cocina, poniendo las flores que le había conseguido en un jarrón. Llevaba puesto un vestido estampado de flores que abrazaba su cuerpo y fluía alrededor de sus caderas hasta sus rodillas. Su cabello suave estaba recogido lejos de su rostro, atado con un lazo, y caía en suaves ondas por su espalda. Era absolutamente deliciosa y era difícil solo mirarla. Estaba tratando de controlar mi cuerpo inquieto cuando ella se volvió hacia mí y hablo. —Nadie nunca me ha dado flores antes. ¡Me encantan! Supongo que tendría sentido que nunca hubiera recibido flores si no había salido con nadie en los últimos tr

