Capítulo 34 Rodrigo De la Sierra Pasé por alto lo que dijo mi suegra y me fui con mi esposa y con mi hijo con rumbo a nuestra casa, mis suegros se retiraron a su casa afortunadamente. Yo me sentía muy feliz y contento porque mi hijo iba a entrar por primera vez a su casa y a la recámara que, con tanto amor, Sandra y yo hemos preparado para él, sé que, con nuestro bebé, podremos tener un matrimonio mucho mejor y más estable. —Eddy es muy tranquilo, casi no me ha dado lata — Dijo Sandra — Está precioso, además. Nuestro hijo es preciso, no solo lo decimos nosotros por ser sus padres, mi celular ya estaba lleno de sus fotos, haría un álbum gigante con ellas, estaba seguro de que la gente se asombraría de ver cuantas fotos llevo desde su nacimiento. —Sí, está precioso amor — Abracé a mi es

