Abusada por más de uno
Barbara
- De verdad siento mucho que no solo usted sino que muchas niñas y mujeres, bueno también niños, se que eso no solo pasa con las niñas, pero en general que hayan personas que tengan que pasar por todo eso. - Dijo Scarlett con un todo de voz algo roto.
- Si lo sé. Lamentablemente no todas las personas son como tú, algunas vuelven a las víctimas los malos y otros se encargan de volverlos sus víctimas. Los hombres que frecuentan lugares como esos muchas veces son los mismos hombres que tienen niñas pequeñas y son las luz de sus ojos. Son los mismas que están en juntas de padres o vecinos y que son y un ejemplo a seguir en la sociedad. Esos hombres van a esos lugares y dejan salir sus más bajos instintos, esas cosas que no son capaces de mostrar a la sociedad porque serían vistos como los mounstros que son. - Dije y me di un trago de vino.
- Al menos hay esperanza de que muchos de esos lugares están siendo cerrados y que los culpables están llegando a las cárceles a pagar por todo lo que les han hecho a tantos inocentes.
- Ni la cárcel ni la muerte son suficiente castigo ni para los que venden a las niñas ni para los que las compran. Esas personas merecen tener una larga vida llena de sufrimiento dónde sientan en carne propia todo los que nos han hecho sentir a un grupo de niños que su único pecado fue nacer en un mundo donde también están ellos. - Scarlett se quedó mirandome un poco preocupada por el odio que salió de mis ojos y mi boca pero no podría ser menos lo que yo sintiera por cada una de las personas responsables de hacerme tanto daño.
- No puedo decir que se lo que siente pero si entiendo que piense así, no creo que yo pensaría distinto al pasar por cosas tan horribles. - Ambas respiramos hondo y seguimos con lo que estábamos haciendo. - Bueno señora De la Mont. Para seguir con la entrevista. Queda claro que usted tuvo que pasar muchas cosas en ese lugar, pero ¿En algún momento paso algo que era fuera de lo común? Claro está algo diferente a lo que me acaba de contar.
- Pues si la verdad es que si. Y pues bueno en ese momento lo que te acabo de contar era algo fuera de lo común pero no siempre fue así, lo que te acabo de contar pasó muchas otras veces. Muchos de esos pedófilos estaban acostumbrados a violar niños en vez de niñas y como en ese lugar solo habíamos niñas, los hombres que iban a ese lugar por un servicio como eran llenados los abusos comentados hacia nosotras, pues nos penetraban por el ano para sentir la misma sensación o algo parecido a lo que sentían con un niño. Y pues con lo de algo diferente, si hay. Es algo que pasó más de una vez, después de la primera vez pero era algo que no pasaba tan a menudo.
Flashback
Los catorce años de Barbara
El primer lugar en donde estaba era un lugar especialmente para pedófilos, por lo que solo habían niñas que no llegaban a los quince años, por eso cuando yo tenía catorce ya era una de las mayores. Para ese entonces ya tenía algunas marcas en el cuerpo permanentes de las veces que me quise escapar y salieron muy mal o de las veces que tanto los clientes como los que trabajaban en el lugar me golpearon.
Por más raro que suene mientras más creciamos menos hombres en el día querían estar con nosotros, los hombres que iban a ese lugar eran unos enfermos que les gustaban estar con niñas mientras más pequeñas mejor. Yo ya estaba consiente de que muy pronto me llevarían a otro lugar pero no tenía idea de a dónde, no sabía si iba a ser algo mejor o algo aún peor de dónde estaba en ese momento.
A pesar de que la mayoría prefería a las niñas más pequeñas y a las que eran vírgenes o las que no les habían pasado muchos hombres por encima, algunos si preferían estar con las más grandes, las que ya teníamos el cuerpo un poco desarrollado, que ya se nos estaban viendo los senos por encima de la ropa. Así que por más que ya no quisiera aún tenía que sufrir cada vez que uno de esos hombres entrenaba en mí.
Los hombres que iban a ese lugar a parte de ser unos enfermos llevaban una doble vida, eran unos hombres sin nada de escrúpulos en ese lugar, pero fuera son hombres de familia que hasta van a las iglesias, me enteraba de cosas cuando los escuchaba hablar mientras yo estaba limpiando el área donde iban a tomar alcohol. Cómo era algo tan oculto era muy extraño que alguien supiera la verdadera naturaleza de uno de esos hombres pero me imagino que se da de vez en cuando eso que dicen de que el diablo los hace y ellos se juntan porque para mí mala suerte me tocó estar con dos enfermos al mismo tiempo.
Las fantasías sexuales son algo muy personal, y aunque han existido toda la vida no siempre fue un tema tan abierto como lo es ahora al menos para algunas personas, más sin embargo, algunas de esas fantasías son una tortura, son un crimen, y cada una de las fantasías que esos hombres cumplían en ese lugar lo era, y de vez en cuando los enfermos están muy cerca y comparten esas asquerosas fantasías.
Un mes antes de que me sacarán de ese negocio era un día normal como cualquier otro de los que viví ahí, se que es raro que diga que era un día normal pero para mí y para todas las chicas que estábamos ahí eso era, era nuestra normalidad, por mucho que quisiéramos algo diferente, eso era lo que teníamos. Cuando ya habían pasado dos hombres por encima de mi en el día me llevaron nuevamente a la habitación de la selección, como llamaban a el lugar donde los hombres iban a mirar a las niñas para ver a cual de ellas le iban a joder aún más la vida ese día.
Yo era muy callada pero era muy observadora y nunca olvidaba nada, así que cuando estuve mirando los hombres que estaban ahí me pude dar cuenta que había un hombre con el que ya me había tocado estar y era un sádico. Estuve pidiendo al suelo que no me eligiera a mi de nuevo, y la verdad es que no era muy raro pensar así ya que a esos hombres les gustaba siempre probar chicas nuevas así que casi nunca teníamos que estar muchas veces con el mismo hombre pero ese no fue mi caso.
Cuando ví a aquel hombre el también se quedó mirandome y me mandó una sonrisa, eso no era buena señal. Me di cuenta que estaba hablando con otro hombre pero no pensé que estuvieran juntos sino que estaban teniendo una conversación normal, pero no era así. Cuando se paró de la silla en dónde estaba el otro hombre también lo hice y se pararon frente de las chicas y a mí. Carina de inmediato fue hacia ellos y empezaron a hablar, el hombre le dijo algo a Carina en los oídos y ella asintió con la cabeza y con una gran sonrisa, la sonrisa de Carina nunca era algo bueno para las chicas o para mí.
- Piel canela acompaña a esos señores a una se las habitaciones. - Dijo Carina cuando se puso frente a mi y señaló a esos doa hombres.
- ¿Señores? - Pregunté muy sorprendida al notar que Carina estaba hablando en plural lo que quería decir que los dos iban a abusar de mi al mismo tiempo lo cual sería aún más peor que cuando uno de ellos lo había hecho solo.
- Si niña escuchaste bien, señores. Ahora has lo que te digo y pórtate bien con ellos. - Yo no había escuchado mal, de verdad serían los dos. Mi rostro se llenó de temor y eso parecía poner a esos hombres felices.
- Tranquila cariño, mi amigo y yo te vamos a tratar muy bien. - Dijo el hombre que yo ya conocía y me paso la mano por la cara a lo que yo como siempre reaccione volviendo la mirada hacia otro lado.