Drogas

2236 Palabras
Sangre en mis manos  Barbara  Ojo- El siguiente capítulo contiene relatos de actos de violencia no apto para sensibles  - Tal vez no lo creas pero tus palabras me hacen muy bien Scarlett. Es muy importante para cualquier víctima de trata hablar con personas que las escuchen y no las juzguen al oír su historia. - Dije y al mismo tiempo respire de una forma muy profunda. - La verdad es que no se cómo puede una persona juzgar a alguien por algo que le pasó sin su consentimiento, a parte de pasar todo eso después tienen que lidiar con la sociedad hipócrita. - Dijo Scarlett y parecía algo molesta como si hablara de algo persona de ella más que de mi, pero no quise preguntar. - Si te soy sincera las cosas que te estoy diciendo y voy a decir las adelante, nadie las ha escuchado, tú serás la primera. - Dije y Scarlett me miró con una gran cara de sorpresa.  - ¡¿Qué?! ¿Ni siquiera a su difunto esposo? - Dijo ella confundida. - No, ni siquiera a él. Nunca hablé con nadie, por el mismo miedo de sentirme juzgada. Con mi esposo sabía que no sería así, pero sin embargo tenía vergüenza de que mi esposo, el hombre con el que dormí a mi lado los últimos años supiera todas las cosas que he hecho en mi vida independientemente de que haya sido por mi voluntad o no. - Dije y por unos segundos ninguna dijo nada. - Bueno vamos a seguir con las preguntas ¿Vale? - Dije para romper con el silencio. - Si es lo mejor. - Dijo Scarlett y ambas nos hechamos a reír. - Dígame una cosa señora De la Mont, se que de entre todas las cosas que me ha dicho la gran mayoría si no es que todo son cosas que quisiera borrar de su vida, pero ¿Hay alguna cosa que haya hecho, que haya sido su decisión que de poder no hubiera hecho? ¿Algo de lo que se arrepiente y tal vez no hubiera hecho hoy? - Pregunto Scarlett otra vez en modo entrevista. - No que me arrepienta exactamente porque de no haberlo hecho hoy no estaría frente a ti, pero si es algo que me persigue a pesar de que no tuve otra opción. No me arrepiento porque de eso dependía mi vida pero hubiera quería tener otra opción. - Dije el día que mis manos dejaron de ser puras y se llenaron de sangre, acabando con la vida de una persona.  - ¿Y cuál es esa cosa que hubiera querido usted que hubiera sido diferente? ¿Qué fue esa cosa que tuvo que hacer para salvar su vida? - Pregunto Scarlett de manera muy seria y aún no sabía lo que yo le iba a decir. - Pues hubiera querido tener que proteger mi vida a base de la vida de otra persona. - Dije y respire hondo y cerré muy fuerte mis ojos por unos segundos para luego encontrarme con una mirada confundida de Scarlett cuando los abrí. - ¿Que quiere decir con eso? - Pregunto Scarlett muy confundida. - Quiero decir que para salvarme tuve que matar a alguien. - Dije de manera fría al recordar cómo llegué al punto de no tener más salida que acabar con la vida de aquel animal que se hacía llamar persona. - Pero ¿Qué fue lo que pasó? ¿Quién era esa persona? - Pregunto Scarlett y se acercó un poco más al escritorio. - Fue a un hombre, un cliente de ese infierno donde yo estaba. Era un hombre que había abusado de mi ya varias veces pero no porque yo fuera algo especial, sino porque ese hombre iba tan seguido a ese lugar que ya conocía a todas las chicas de ese lugar de mala muerte y nos había tenido a todas en repetidas ocasiones. - Dije y mire fijamente a Scarlett antes de comenzar mi horrible relato y ella también me miró de la misma forma. Flashback Cómo te dije ya todas conocíamos a aquel hombre, y cuando llegaba la hora en que los hombres iban a seleccionar a las niñas y el estaba ahí, todas nosotras nos poníamos a temblar de el miedo y no era para menos. Ese hombre parecía estar siempre enojado, era una persona muy perturbada y al parecer la única forma que tenía para soltar y desquitarse lo que fuera que le estuviera pasando fuera, lo hacía con nosotras.  Nos golpeaba de una manera bestial, parecía querer matarnos y ese día por poco lo logra conmigo. Varias de las chivas perdieron la movilidad en los pies gracias a qué los fuertes golpes que ese hombre les dió les afectaron la columna vertebral, las chicas ya no servían para el negocio y fueron desechadas, nunca supimos más de ellas pero no creo que lo que les haya pasado haya sido algo bueno, eso es seguro. Cómo siempre Carina nos saco a alas chicas y a mí para que los hombres que estaban ese día escogieran a sus chicas y al ver que ese hombre estaba ahí todas queríamos salir corriendo pero como ya sabes era imposible. Por más horrible que sonara todas esbamos resando que él escogiera a la chica de al lado y no a nosotras, pero yo no tuve tanta suerte, creo que mi fe no era tan fuerte como la de las demás porque el me escogió a mi. En cuanto lo hizo todas las chicas voltearon a mirar con una cara de pena como si me estuvieran llevando al matadero, y de alguna forma así era. Hasta la misma Carina me miró con cara de pena, varias veces quisieron evitar que el volviera porque las cosas que él nos hacía les generaba perdidas a ellos y eso no era bueno para el negocio pero el amenazó con denunciar ese lugar con las autoridades así que tenían que dejarlo seguir entrando cada vez que le daba la gana.  Cuando yo supe que yo era la de la maña suerte ese día fue como si see saliera el alma. Yo sabía que no iba a poder salir caminando yo sola de esa habitación a dónde tendría que ir con ese hombre, pero nunca hubiera imaginado lo que iba a pasar ese día, ese día yo cambié, ya no sería la misma nunca más. Nadie puede ser el mismo después de matar. Ese hombre me tuvo que llevar casi a rastas a la habitación ya que como siempre yo estaba tratando de pelear y salir corriendo pero como siempre fue una lucha perdida. Ese día sabía que sería peor de lo normal ya que él estaba tomando alcohol y se notaba que eso lo ponía aún peor, y eso ya era mucho decir para cómo era ese hombre. Se le veía una mirada llena de odio y ese oído iba a terminar sobre mi piel, yo lo sabía.  Al llegar a la habitación él me tomo por el cuello y apretó muy duro, pensé que me iba a ahogar pero luego me soltó. Intento tirarme a la cama pero caí en el suelo y al mismo tiempo cayó una botella que el soltó de mala forma y se rompió al caer al suelo, en ese momento no tenía idea de que era sería mi salvación. Cómo siempre el me rompió la blusa, lo hacía con todas, siempre. Le gustaba sentir que tenía el poder sobre nosotras de hacer lo que el quisiera así que nos rompía la ropa en vez de dejar que nosotras nos la quitemos. Siempre hacia todo eso y se reía de una forma macabra pero está vez parecía más enojado, esa sonrisa nunca llegó. Me tomo de ambos brazos y me hizo subir a la cama para luego lanzarse sobre mi. Comenzó a besarme el cuello y luego a chupar mis aún crecientes senos, a pesar de que ahora tengo los senos bastante grandes, duró mucho tiempo para que mi desarrollo hiciera que tuvieran este tamaño así que la verdad casi no tenía pero a esos hombres no les importaba.  Él comenzo a acariciarme pero de un momento me golpeó tan fuerte la cara que un solo golpe me rompió la boca y me hizo sangrar. Él lo estaba disfrutando, al ver la sangre era como si fuera vino para él, me quito la sangre de la piel con su lengua. Luego comenzó a acariciarme para nuevamente golpearme y hacer que una vez más yo cayera al suelo.  Está vez caí sobre esos pedazos de botella que estaban en el suelo y no de ellos se me metió en una mano provocando que ahí también yo sangrara. Una vez ese hombre se lanzo sobre mi pero está vez no me levanto de el suelo. Comenzó a golpearme en el suelo una y otra vez que la verdad es que no se cómo no me desmaye. Él normalmente nos violaba y mientras lo hacía nos golpeaba pero ese día a él no le interesaba el sexo, solo quería golpearme, y lo estaba haciendo con todas sus fuerzas.  En un momento el paro de darme golpes y pensé que iba a parar pero no fue así. Él estaba de rodillas frente a mi, mientras yo aún en el suelo trataba de poder respirar. Mi rostro dolía por los fuertes golpes que el me había dado en la cara y uno de mis ojos estaba tan hinchado que casi no podía ver, pero hice lo posible por no desmayarme, no sabía que sería capaz de hacer ese hombre si me tenía inconsciente frente a él, pero sabía que sería mucho peor que hasta el momento.  A pesar de no estar viendo bien, lo que podía ver era suficiente para darme cuenta que el odio en sus ojos era cada vez más y más. Muy al contrario de lo que yo pensaba el no tenía intenciones de dejar de golpearme mucho peor, quería dejar toda su furia en mí, él estaba decido a acabar con mi vida. A pasar de todo los golpes que ese hombre me estaba dando eran algo normal pero donde me di cuenta que las cosas se estaban saliendo aún más de control fue cuando se lanzo sobre mi y puso una vez más sus manos en mi cuello pero está vez era aún más fuerte y cada vez apretaba más sus manos sobre mi cuello. Yo estaba tociendo y trataba de soltarme pero era inútil, yo no era rival para su fuerza y él no tenía intenciones de soltarme ese día. Yo estaba cada vez con menos fuerzas y pense que no saldría con vida de esa habitación, hasta por impulso yo comencé a pasar las manos por el piso buscando algo con lo que lo pudiera golpear aunque ni siquiera me acordaba de la botella rota. Pero en cuanto sentí que algo con punta me pincho la mano me acordé. Pude alcanzar un pedazo un poco grande y como él estaba tan concentrado en acabar conmigo no se dió cuando que lo estaba tomando. Sostuve el pedazo de vidrio en mi cano tan fuerte que yo misma me corte con el. Sin pensarlo y al darme cuenta que ese hombre no tenía intenciones de soltarme, tire un golpe hacia su cuello con la mano en la que tenía en el pedazo de vidrio.  Ni siquiera estaba conciente en ese momento de lo que acaba de hacer. Mis ojos se abrieron muy grandes cuando ví que ese hombre quitó sus manos de mi cuello y las puso en el suyo que rápidamente se llenó de sangre. Él se quito de dónde estaba y trato de parar la sangre pero fue inútil, al parecer lo había herido de una manera muy profunda y se desangró muy rápido.  Yo no sabía que hacer, tenía miedo de lo que me podía pasar, estaba semi desnuda con un cuerpo, el cuerpo de una persona que yo acaba de matar. Mis manos y toda yo estaba llena de sangre y yo no podía dejar de mirar su cuerpo sin vida y luego mirar el mío que estaba bañando en su sangre. No sabía que hacer, mi respiración se aceleró cada vez más y estaba paralizada sin poder moverme de dónde estaba mi decir una sola palabra, no pude gritar por ayuda no pude hacer nada. No podía creer lo que acaba de hacer.  Me había convertido en una asesina, tenía mis manos llenas de sangre de una persona, por más horrible que fuera ese hombre, era una persona y yo lo había matado. Mi corazón estaba lleno de miedo no solo por pensar que yo había matado a alguien si no también por pensar que eso me podía costar mi propia vida, en ese momento mi futuro era casi tan incierto como el de él cadáver que yacía en el piso de aquella habitación. Fin de el flashback Después de lo que dije levanté la cabeza ya que sin ni siquiera darme cuenta tenía la cabeza pegada de la mesa. Al levantar la mirada me encontré con una Scarlett aún más sorprendida de lo que había estado hasta el momento. Una lágrima salió sin permiso de mis ojos, ese recuerdo siempre fue un castigo para mi, mucho más que todas las demás cosas que me habían pasado.
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