Consecuencias

2372 Palabras
Consecuencias Barbara - No te preocupes, se bien lo que estás pensando. Soy una mala persona y nada me excusa de lo que hice. - Le dije a Scarlett que para mí sorpresa tenía una mirada de tristeza en su rostro en vez de una mirada juzgadora.  Mi mente daba mil vueltas por haberme acordado de esto. "Siempre me sentí culpable por lo que hice a pesar de que hacía sido para salvar mi vida. Siempre me pregunte ¿Que hubiera pasado si las cosas hubieran sido diferentes, había una solución diferente? Pero nunca lo sabré". Esa y muchas más eran algunas de las cosas que pasaban por mi mente. - No digas eso Barbara. Mira yo no tuve que pasar por las cosas que pasaste tu en tu vida pero si he tenido que pasar por cosas difíciles y se que a veces no queremos hacer algunas cosas pero no nos quedan opciones. Yo sería la última persona en juzgarte nunca, ni a ti ni a nadie. - De alguna manera las palabras de Scarlett me habían calmado un poco, solo con mi difunto esposo me había sentido en calma como con Scarlett. Es increíble como puedes hacer un vínculo con alguien que acabas de conocer. - Muchas gracias por ser así de comprensiva Scarlett, no sabes lo bien que me hace y lo mucho que calma mi alma saber que hay personas que no me juzgan por mis errores y que comprenden que ninguna de esas cosas fue mi culpa, de verdad muchas gracias. - Le dije a Scarlett mirándola a los ojos y tome una de sus manos con las mías. - No tienes nada por lo cual agradecer me. Yo no vine aquí para juzgar, y si así fuera a quien tendría que juzgar es a las personas que te hicieron daño, no a ti. Aunque vine a tu casa como una profesional de los medios te entiendo y siento tu dolor aunque no haya pasado por lo que pasaste tú. Y la verdad es que te admiro, te lo digo de corazón, yo no sé sí hubiera sido lo suficientemente fuerte para pasar por lo que pasaste tú. - Escuchar las palabras de Scarlett provocaron lágrimas en mi nuevamente. - Así que tranquila, conmigo estás en un lugar seguro así que vamos a trabajar. - Dijo Scarlett y me dió una sonrisa pero está vez no fue una sonrisa incomoda, sino comprensiva. - Es increíble como una chica tan joven como tú puede tener el nivel de madurez para entenderme y hasta para consolarme, eres una chica excepcional Scarlett nunca te olvides de eso. - Dije y le devolví la sonrisa.  - La vida se encarga de forjar nuestro carácter y nosotros elegimos si lo tomamos para bien o para mal. - Dijo Scarlett y yo solo asentí con la cabeza dándole la razón. - Ahora vamos de vuelta al trabajo. - Dijo Scarlett y tomo de nuevo sus apuntes y volvió a grabar ya que paraba la grabación cada que la conversación se volvía personal. - Perfecto - Dije con una sonrisa. - Entonces señora de la Mont, ¿ Qué pasó después de eso, que pasó cuando esas personas supieron lo que pasó? ¿Cómo lo tomaron esas personas cuando descubrieron lo que pasó y que hicieron después? - Pregunto Scarlett ya haciendo nuevamente su trabajo. - Son muchas preguntas pero ahora las respondo todas. - Dije antes de comenzar nuevamente mi relato. Flashback Me quedé varios minutos inmobil en la habitación sin saber que hacer y mirando una y otra vez mis manos y luego a aquel hombre tirado en el suelo. Mi mente no dejaba de pensar en las cosas que me podían pasar en el momento que Carina se diera cuenta de lo que hacía pasado. Seguro me matarán dije en mi cabeza, estaba segura de que nada bueno me pasaría después de eso. Luego de unos minutos y aún sin poder decir una palabra salí de la habitación con las manos y la ropa sucia de sangre, mis manos estaban tendidas hacia abajo y mi cuerpo no paraba de temblar. Las lágrimas en silencio comenzaron a caer por mi rostro y después de caminar un poco me encontré frente a Carina que al verme como estaba toda llena de sangre abrió muy grande sus ojos y rápidamente corrió hacia mí. Habían otras personas pero ninguna me vio porque Carina me saco muy rápido de ahí. - ¡¿Qué diablos paso, por qué estás llena de sangre, dónde está el cliente?! - Pregunto Carina repetidamente de una manera histérica y a la vez asustada pero aún yo no podía hablar. - Responde niña estúpida, ¿Que diablos paso? - Pregunto Carina de nuevo aún más fuerte que antes pero yo no podía hablar.  Carina se desespero al darse cuanta de que yo no le respondía y decidio ir ella misma a ver qué había pasado. - Te quedas aquí hasta que yo vea que diablos fue lo que pasó, no te atrevas a moverte, no quiero que nadie te vea de esa forma. - Dijo muestras me agarraba por un brazo y luego de soltarme se fue. Pero no pasó mucho para que yo me diera cuenta que ya sabía lo que había pasado. Para mí sorpresa ella no grito, supongo que no quería hacer un escándalo. Sin embargo salió de la habitación con la mirada de alguien que había visto un muerto, y literal así había sido, vio una muerto, un hombre al que yo había matado unos minutos atrás.  - ¡¿Qué diablos fue lo que hiciste?! - Me pregunto Carina aún más histérica y fueriosa y esta vez me estaba tomando por ambos brazos y moviendo me de alante hacia atrás muy fuerte, se veía en sus ojos que quería verme muerta a mi también. - ¡Responde maldita sea! - Me grito al ver que yo no decía nada y por fin yo pude formar palabras en mi boca y responder. - ¡Iba a matarme! - Grite muy fuerte más que nada por el impulso de la manera en la que ella me estaba jaloneando. - ¡Quería matarme! - Grite nuevamente y Carina me soltó y se pego de la pared.  - ¿Y ahora que vamos a hacer? - Pregunto Carina más para ella misma que para mí. - Nunca pensé que esto llegara hasta estos extremos. - Dijo Carina con sus dos manos en la cabeza. La verdad es que Carina sabía perfecto lo sádico que era aquel hombre, ella conocía muy bien las mañas de cada uno de los hombres que iban a ese lugar con frecuencia pero no le importaba para nada lo que hicieran conmigo o con cualquier otra de las chicas que estábamos ahí, se que no le hubiera importado si hubiera sido yo la que estuviera muerta. - Vas a tener muchos problemas por esto niña, de eso puedes estar segura. - Me dijo Carina en un tono amenazador y clavo sus ojos en los míos cuando se separó de la pared y se puso frente a mi. En ese momento el miedo se apoderó mucho más de mi. - Ahora ven por aquí, no queremos que nadie te vea de esa forma. - Me dijo y me tomo por el brazo. Me llevo a las habitaciones por un camino por el que yo no había pasado antes y por el que como ella quería nadie nos vio.  Cuando llegamos a la habitación no habían muchas chicas allí ya que la mayoría estaba con algún cliente en ese momento. Pero las pocas que estaban se quedaron igual de sorprendidas que carina cuando me vieron llegar así llena de sangre y con Carina llevándome se el brazo de esa manera.  Nadie fue capaz de preguntar nada y yo tampoco dije nada, solo fui a la cama y me acosté en posición fetal. Las lágrimas no paraba de salir y mi mente no podía dejar de pensar en que me pasaría en ese momento. En mi mente solo decía que no me había dejado matar de ese señor y ahora quienes me matarían serían las personas que me tenían secuestrada. O nadie sabe tal vez me llevarían a prisión, no podía dejar de pensar en mil cosas que podían pasarme y tenía miedo, tenía mucho miedo.  Pasaban las horas y yo estaba cada vez más nerviosa. Carina había mandado a alguien para que me llevara a bañar y me quitara todos los rastros de sangre y la verdad es que lo agradecí, era aún peor estará así toda llena de sangre, no dejaba de mirarla y volver a esa habitación. Lo que había hecho estaba muy presente en mi mente pero ya no estar llena de sangre me calamba aunque sea un poco. No sabía que iba a pasar conmigo y con el pasar de las horas los nervios y la incertidumbre se hacían cada vez más fuerte. Me estaba volviendo loca. Para ese entonces ya estaba segura que no habían llamado a la policía y que tampoco lo iba a a hacer, de ser así ya habrían llegado y ya estuviera en la cárcel. Entonces no sabía que iban a hacer conmigo y tampoco que iban a hacer con el hombre muerto.  "Ahora que lo pienso era imposible que llamaran a la policía a ese lugar ya que se comentian demaciados crímenes allí y llamar a la policía sería un suicidio para ellos, no se podía dar ese lujo". En un momento mi espera cesó. Carina entro a la habitación y de inmediato sus ojos me localizaron. Para ese entonces ya habían más chicas en la habitación y todas están a la espera de mi que pasaría ya que se notaba que pasaba algo por las miradas mías y de Carina. Aunque no sabía si ellas para ese entonces sabían lo que había pasado o si los jefes habían decidido dejarlo en secreto, lo que sabía era que yo no había dicho nada, no era capaz de decir que había matado a un hombre con mis propias manos.  - Ven para acá en este momento niña estúpida. - Dijo Carina y no había que ser adivino para saber que se estaba dirigiendo a mi, así que me pare de la cama y me pare frente a ella. - No tienes idea de los problemas que nos has causado niña estúpida, pero esto no te va a salir nada barato, de eso puedes estar segura. Vas a desear haber dejado que ese hombre te mate. - Me dijo Carina a los oídos en cuanto estuve cerca de ella. En ese momento sentí que me iba a desayunar. No podía respirar bien, sentía el pecho apretado y dolía un montón. Mi cuerpo no me reaccionaba, no sabía lo que me esperaba y tampoco tenía ganas de saberlo. - Vámonos. - Dijo Carina y me agarró de un brazo para sacarme de la habitación. En la forma en la que me llevaba se podía sentir lo enojada que estaba. Carina me llevo a una habitación diferente que nunca había visto, era una clase de oficina y al contrario de todo lo demás en ese lugar estaba bastante limpio y ordenado. - Está es la chica. - Dijo Carina en cuanto entramos y me lanzo hacia el frente. - Exelente, se ve muy bien. - Dijo un señor que no había visto antes. - Se ve en buenas condiciones, ¿Por qué me la van a vender? - Pregunto ese señor y la palabra VENDER retumbaba en mi cabeza. - Está chica ya es muy grande para este lugar. Los hombres que vienen aquí vienen buscando niñas, y vienen buscando algo de pureza y a esta ya no le queda nada. Ella ya no nos sirva aquí. Solo nos dará más problemas que otra cosa. - Dijo Carina haciendo énfasis en la palabra problemas, aunque nunca dijo nada sobre la muerte de el hombre, era obvio que este señor no sabía lo que yo había hecho y la verdad es que para mí era mejor así.  El señor se acercó a mí y me miró de arriba a abajo. Me tomo con una mano por la cara y la movió de un lado al otro. Parecía que estuviera revisando una mercancía, y en ese momento eso era lo que era yo en realidad. Me manoseo los senos que para ese entonces ya estaban un poco grandes y luego me dió la vuelta e hizo lo mismo con mis nalgas y yo solo estaba ahí dejando que él hiciera lo que le diera la gana. No tenía muchas opciones. - Si está perfecta, me gusta mucho, me la voy a llevar. - Dijo el señor dirigiéndose a Carina y ella de inmediato le dió una sonrisa. - Pues perfecto, esta chica es tuya. Seguro no te arrepentirás. - Dijo Carina y le dió la mano a aquel hombre que en ese momento era un descanocido pero que en un tiempo no muy lejano iba a conocer mejor. Era increíble como yo estaba ahí solo siendo testigo de como otras personas tomaban decisiones sobre mi vida y yo no podía hacer ni decir nada para que fuera diferente. Solo estaba ahí, como una simple espectadora. En mi cabeza solo podía pensar que era bueno salir de ahí, pero no sabía si el lugar donde iría sería peor, no podía olvidar las palabras que Carina me había dicho al oído antes. Era obvio que ella conocía a ese hombre así que sabría cual sería mi destino en sus manos. Fin de el flashback - Ese día mi vida cambio y no para bien exactamente. - Le dije de manera muy fría a Scarlett. - ¿Entonces usted después de ahí paso a ser propiedad de ese hombre prácticamente? ¿Qué pasó entonces? - Pregunto Scarlett. - ¿Que paso? Paso que mi vida se hizo cada vez peor desde ese momento. Salí de un lugar malo para ir a otro y cada lugar al que me llevaron sería cada vez peor. - Le dije a Scarlett y me fui por unos segundos a mi pasado nuevamente.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR