Estaba sentada en la cafetería favorita de ambos, sola, necesitaba pensar, no me devolvió el celular inmediatamente, dijo que me llevaría a casa, puesto que él me habría llevado a ese lugar, aunque no podía parar de pensar en lo que, a mis ojos, habría sido uno de los peores errores que habría cometido alguna vez, me arrepentía firmemente de lo que habría sucedido la tarde de hoy… Creo que, en realidad, me hería pensar en ello.
Pensar en todo.
Me habría jurado no ser ese tipo de personas, no ser del tipo de personas que se metían en relaciones ajenas y ahora habría sido yo quien habría estado por acostarse con alguien que tenía novia, me sentía desagradable, me sentía sucia, me sentía mal.
Batí por quinta vez mi café, para darme cuenta que si quiera le habría dado ni un solo trago, sólo seguía mirando el café, cómo si al mirarlo, pudiera disminuir el contenido de este, pero no lo hacía, ni lo haría, para ser sincera.
—¿Quieres que te caliente eso? —, Preguntó un mesero—, Qué te traiga otra cosa, que lo tire a la basura…
—¿Perdona? —, pregunté arqueando una de mis cejas—, ¿Por qué?
—Lo has estado jugando por una hora, creo que podría inclusive tener una mosca y no te darías cuenta—, Miré con las cejas fruncidas la taza, para ver después su sonrisa burlona—. Qué estoy jugando, ¿Esta todo bien? No has tocado tu café en todo el día.
—Si, estoy bien—, expresé sin gracia.
Sólo era humana. Y ese error parecía que me atormentaría hasta que se lo dijera a Nicole, pero no encontraba palabras suficientes para decirle que habría cometido un error, que habría estado por acostarme con su novio. Ella habría sido bastante amable conmigo—a su modo—sentía que habría traicionado, cómo si nosotras fuéramos amigas, aún cuando sabía que no era así, pero no podía parar de sentir la culpa. No podía parar de sentir cien mil emociones en el pecho.
Quizá el modo en el que se lo dijera ella querría cobrar venganza y sepultarme en lo más fondo de la tierra, donde se encontraba aquella leyenda de las brujas, suspiré, para mirar hacía el chico.
—¿Te atormenta algo?
—¿Tienes algo que borré la memoria? ¿Qué cambie las acciones? —, pregunté con tonó de ironía—, sí no, dudo que puedas ayudarme.
—Creo, que la verdad te hará libre—, mencionó—. Puedo ver en tu rostro que de lo que sea que haya sucedido, tu te encuentras bastante arrepentida, posiblemente, si se lo dices, las cosas mejoren.
—O quizá me apuñale con un tenedor.
El chico se quedó callado, pareció pensar un poco en aquello, para después chasquear la lengua.
—Puedes citar a la persona aquí. Te prometemos esconder todos los tenedores.
—Esta todo bien, gracias—, Le dije con una sonrisa, para regresar a mi café.
Quizá la forma en la que había actuado Shawn habría sido la que me dejo muchas cosas por desear, el ver cómo le habría importado menos que nada que él tenía una relación, sin parecer tener el más mínimo interés de arrepentirse de lo que habría sucedido.
Quizá debió de ser una señal, a Alana no le agradaba, y podría decir que a ella le agradaba todo el mundo, más no podía escuchar su nombre sin poner en su rostro una mueca marcada.
—Regresó en un rato, ¿Quieres un pastel de chocolate? No hay nada que lo dulce no arregle.
Asentí, para después regresar al café, con una mueca pensé en ello, quizá tenía razón, debía de ser honesta con Nicole, debía decirle lo que habría sucedido, quizá con ello podría sentir mi pecho tranquilo. Quizá ella podría entender que apenas ayer en la noche supe que tenía una relación con Shawn y que cuando me lo dijo, yo ya estaba un poco alcoholizada, y después lo que vino después, podría ser, que no podría pensar con claridad.
Blake: ¿Puedes venir a la cafetería? Tengo algo que contarte.
Y tomé todo el valor que podía, tomé la fuerza que mi corazón insistía, no quería ser yo, quien fuera quien rompiera su corazón, sólo necesitaría dormir un poco, debía de pensar un poco más con claridad, sin que las cosas se escucharán tan difíciles, debía de tomar un poco más de fuerza dentro de mi cuerpo, aún si no sabía con claridad cómo es que debía de actuar.
Ella contestó que llegaría en unos minutos, tomé del café mientras que repasaba en mi cabeza cómo podría decirle las cosas sin cometer un error ni que pareciera que en mis intenciones estaba herirla, porque no era el caso, sólo quería hacer que las cosas funcionaran, ella no debía terminar con Shawn por esto, por mí. Debía de terminar con él porque era un idiota, que parecía que le importaba menos que nada la relación que mantenía con Nicole, parecía que no le importaba traicionar su confianza mientras tuviera la oportunidad de conseguir sus objetivos.
Pensé en ello, el amor era difícil y eso parecía ser un recordatorio del porque habría pasado toda mi vida huyendo de la palabra amor, era sencillo sentirlo, pero era difícil salir de las emociones que se sentían cómo un dolor irracional en el corazón. Como una marca permanente que nadie podría borrar.
Suspiré, noté cómo Nicole se adentraba al local, su mentón se encontraba en lo alto, mientras que en sus ojos solo podías sentir la seguridad con la cuál habría entrado, creo que era una de las cosas que habría admirado de ella, mismas que no le habría dicho jamás. Ella tenía una valentía digna de admirar, porque no dejaba que nadie le hiriera, ella prefería ser la primera que tirará la bala, antes de sentirla recorriendo su piel y causando las heridas que nunca habría podido terminar.
—Blake—, me saludó, para sentarse frente a mí—, Debe de ser importante, para que tú fueras la que me citará.
Le di una sonrisa incómoda, su elección de palabras no habría hecho más que hacer que mi corazón se acelerará.
—Sí, es importante.
Estaba por proseguir, cuando el mesero llegó con aquella rebanada de pastel, sus ojos examinaron a Nicole, para alzar su ceja.
—¿Debo de esconder los tenedores? —, preguntó en tono bromista, hice una mueca, mientras que la mirada de Nicole se cembro de dudas—. Porque…
—No. Estamos bien, ¿Quieres un café Nicole? —, le pregunté.
Ella tomó la carta con delicadeza, para comenzar a leer cada uno de los nombres quizá, terminó por pedir uno y se inclinó en mi dirección analizando a detalle.
—¿Chocolate con café? ¿Quieres acaso ocasionarte un paro cardiaco? —, preguntó mirando el chocolate—. Es la cosa más empalagosa que he visto.
—Se mira rica—, murmuré mirando dicha rebanada, pero tenía razón, se miraba de lo más empalagosa, suspiré—, En fin, quería hablar contigo de algo importante.
—Te escuchó, tienes toda mi atención—, mencionó recargando su mentón en las palmas de sus manos—. ¿Qué es lo que sucede Blake?
Parecía ser cómo una especie de bruja, en estos momentos podría asegurar que las brujas existían y que Nicole conocía a la perfección cada una de las cosas que le diría, no lo decía en voz alta, pero podía notarlo en sus ojos, cómo me analizaba con sumo detalle, cómo si estuviera esperando atacar.
—Hoy… Shawn me llevó al lago, dijo que me enseñaría algo de música, le creí que sólo se trataba de eso.
En muchas ocasiones Shawn me habría dicho que le causaba cierto toque de tranquilidad hacer las cosas al aire libre, decía que era cómo si pudiera obtener toda la tranquilidad estando en lugares apartados, que podría intentar pintar en aquellos lugares. Pensé en muchas ocasiones, puesto, que jamás entendí a Shawn, ahora lo pensaba, recordando las charlas con mis padres, cómo decía que no debía de trabajar, para Shawn, supongo que no era un trabajo, poque me apoyaba, hasta que se dio cuenta, que mismo sueño podría llevarme fuera de la ciudad.
—Ajá… ¿Qué más Blake? —, preguntó, arqueando una de sus cejas, regresé a la realidad, para suspirar—. ¿Qué sucedió después? ¿Te llevó al lago?
—Sí, estábamos caminando cuando… Cuando el me beso—, Expresé, para cerrar los ojos con toque de pena, pesadez, vergüenza—, No me aparte, no sé porque no lo hice, lo siento… Las cosas subieron de nivel al punto que… Cómo sea, lo detuve, te prometo que lo detuve.
—¿Pero…?
—Pero, al final del día fue traición—, Le confesé, para mirarle a los ojos—. De verdad lo siento Nicole, yo… Yo me apartaré, de verdad, dejaré esto de la música, de la pintura.
—No, no lo harás—, dijo con tranquilidad, para segundos después agradecer sobre el café que le trajeron—. No tienes que dejar de aprender con él, contrario a ello, quiero que sigas.
—Pero…
—Tómalo como un pequeño favor que te pido de mi parte—, mencionó dándole un trago a su café—, Quiero saber que es lo que está planeando…
—No te estoy entendiendo.
—Creo que siempre fuiste tú, no te negaré que me dolió—, Asintió a lo que le miré confusa—, no te negaré que me dolió saberlo, pero agradezco que fueras valiente y me lo contarás, te creo que sucedió como lo dices.
—¿Por qué?
La pregunta salió de mis labios sin siquiera darme cuenta, no lo pensé demasiado, su sonrisa se ensancho, aunque podía ver cómo sus comisuras temblaron un poco, parecía estar confundida, al igual que yo.
—Primero, porque se que Shawn no te contó de mí, pude ver tu rostro lleno de dolor ayer, cuando supiste que éramos algo y como dijiste que te alejarías—, mencionó—. Supongo que ya estabas flechada cuando te lo dije.
Aparte la mirada, quizá de haber sabido de la existencia de su relación con Nicole, el mismo día que llegué de España, me hubiera regresando, aceptando que perdí, porque no podía competir toda la vida con Nicole.
—Segundo, porque estaba con Francis, escuché la llamada—, Murmuró por lo bajo—, Agradezco que te pusieras así, pero, no quiero que dejes de frecuentarlo.
—¿Por qué no?
—Tampoco quiero que le digas que me has dicho la verdad—, Pauso por unos segundos, tomando una servilleta, inclinándose un poco hacía mí—, Hay muchas cosas de Shawn que no conoces, por alguna razón quieres conocerlo, te contaré la verdad de él.
—¿Y qué es lo que planeas que haga con todo eso? ¿Con lo que me digas?
—Siento, que te endulzará el oído, tiene buen modo de hacerte acceder a las cosas que a él le apetecen, siempre ha sido así, es narcisista—, mencionó—, Quiero que me des un poco de tiempo con todo ello, te lo pido como un favor. Pero también quiero que estés alerta.
—No, no te estoy entendiendo.
—Si quieres estar con él, esta bien. Pero te pido una semana—, mencionó—. Después de ello, yo terminaré con él.
—Si… Sigo sin entender, que quieres que haga—, me hice hacía atrás—, Es decir…
—Ven, vamos a caminar—, mencionó a lo que suspiré, asintiendo, ella se levantó, ambas pagamos la cuenta y salimos del café.
Quería entender un poco más el tema, pero me parecía imposible, era cómo si estuviera detrás de una historia que jamás habría escuchado, era cómo estar en un lugar desconocido, miré cómo ella estaba tranquila, parecía que mis actos habrían acomodado sus ideas, mientras que las mías solo se llenaban de culpa y dudas. Me alegraba que ella pudiera entender que era lo que quería hacer, peor yo no podía ser capaz de tomar ahora una decisión.
—Comencé a salir con Shawn hace unos meses—, mencionó con tranquilidad, mientras que la brisa fría chocaba con nuestros rostros—, Pensé que era la relación perfecta, él parecía ser increíble, mis padres lo adoraban, era perfecto…
Sí, Shawn tenía ese poder, de agradarle a los padres, sabía siempre que decir, parecía ser demasiado inteligente en lo emocional, ganándose a las personas de manera perfecta.
—Después, cuando comenzamos a ser novios, las cosas se fueron complicando, no podía tener amigos, los celos que recibía, por si llegaba alguien más, eran increíbles—, mencionó a lo que hice una mueca—, Las libertades terminaron y comenzó a decirle a mis padres, que podría ser feliz conmigo, podríamos formar una familia perfecta, diciendo cuantos hijos podríamos tener, que podría estar en casa cuidando a nuestros hijos, el hogar y si quería inclusive…
—Un hermoso jardín—, Susurré.
—Sí, eso—, mencionó con las cejas fruncidas—. Quizá son pensamientos de pueblo, no lo sé. Pero, las cosas comenzaron a escalar, no puedo hacer nada, me siento asfixiada, y no se si es el pueblo, o es Shawn.
Me sentía extraña, era cómo vivir un deja vú con la vida de Nicole, le miré de reojo, sintiendo tan familiarizada la historia, porque yo la viví con él, me sentía tan confundida, cómo también abrumada, ella suspiro.
—He intentado terminar con él, he intentado irme, pero por alguna razón, siempre termina convenciéndome de que las cosas no terminen, es cómo si cuando lo tuviera enfrente, no pudiera finalizar con la historia—, Suspiró—. Se que te vas en dos o tres semanas, Francis me habló de lo bonito que es vivir en España, quizá me vaya para allá, siempre he querido ser modelo…
—¿Por qué no lo iniciaste antes?
—Shawn era mi mejor amigo, desde ahí las cosas estaban un poco tensas—, mencionó con una sonrisa divertida, sin embargo, no tenía gracia—, Salía con Jackson y por alguna razón, sentí que era lo mejor terminar con él, con las cosas que él me decía.
Y entendía a la perfección de lo que hablaba, por alguna razón era cómo si ambas hubiéramos vivido la misma historia, los mismos actos, paseando por el mismo bulevar, sintiendo las mismas emociones, usando las mismas chaquetas iguales, sintiendo todo igual. La misma forma, creyendo que la historia era única.
Pero él no sabría que habríamos hecho eso también, que todo era reusado, que los mismos chistes que le contaba a ella, los habría dicho yo, que todo era un deja vú. Sentí cómo una arcada recorría mi cuerpo. Era extraño, me sentía enferma.
No entendía, si las cosas deberían de haber sido así, si todo lo imaginé, si la vida habría pasado demasiado pronto o solo éramos un par de actores.
—No se que es lo que sientas por Shawn, debería de ser amor, para pagar esa cantidad por estar tiempo con él—, mencionó pasados unos segundos, no pude evitar hacer una mueca—, Se que posiblemente crees que es lo mejor que te ha sucedido, sólo quiero advertirte.
Sonreí sin gracia, no debía de hacerlo porque todo eso lo habría vivido ya, las historias, los chistes, todo habría sucedido anteriormente, se sentía cómo un deja vú.
Quizá no fui capaz de decirle que esa historia la conocía, que todo se repetía en mi cabeza una y otra vez, Shawn no era diferente, era la misma persona que alguna vez yo conocí, nada habría cambiado, sólo que ahora, estaba conociendo su cara sin sentir las mismas emociones, porque iba caminando con más cuidado por aquel lugar intentando que lo que pasará después no llegará a lastimarnos, queriendo no arruinar lo que podría ser mi única oportunidad de volver a estar con él.
Era divertido, pero todo habría sido ya.
—Si quieres estar con él, esta bien. Seguro contigo las cosas podrían ser diferentes—, mencionó después deteniéndose—, Quizá podrían tener una bonita historia, quizá con quien no funcionó fue conmigo…
Pero era un traidor, si podía hacer eso con Nicole quien decía que era el amor de su vida, con quien decía que podría pasar el resto de su vida amándole, si habrían planeado cuantos hijos tener…
—Sólo se, que no es mala persona. Sólo no sabe tomar decisiones—, mencionó jugando con un anillo.
—¿Iban a casarse? —, pregunté en un hilo de voz.
Ella miró el anillo, para suspirar. Termino asintiendo con una mueca, quizá pensando si era lo mejor decirme o no. Pero ahora no podía pensar que sólo era el nombre, ya no tenía la certeza de querer conocerlo, era extraño, me parecía irreal.
—Sí, pero, quizá fue lo mejor, es decir, el que tu aparecieras—, Aclaró su garganta—, Posiblemente no habríamos podido ser felices juntos, yo quería comerme al mundo, y él…
El le gustaba la calma, la tranquilidad, le gustaba llevar el control de las cosas porque así no podría hacer que su corazón se fracturará, entendía a lo que iba Nicole, y por primera vez, no quería pelear con ella, ni competir, por primera vez, baje las defensas.
Quizá, esta vida habría arreglado más que romper mi realidad.
—Así que es eso, sólo te pido, que por favor me des unas semanas, que finjas que eso no paso, que sean los mismos—, mencionó—, esta bien para mí. Igual, creo que jamás fue amor.
—¿Quieres que tu novio te ponga el cuerno conmigo? —, pregunté incrédula.
—¿Lo amas? —, preguntó, fruncí las cejas—. Te conozco, no seremos amigas, o quizá las intimas amigas, pero te conozco Blake, No crees en el amor.
—Nicole…
—Es un pequeño favor, me lo debes, estabas por acostarte con mi novio—, me dijo con recelo—. Sólo quiero ser libre.
Me quedé callada, ¿Era acaso que en realidad amaba a Shawn? O eran solo los recuerdos los mismos que me llevaban al mismo lugar, creando las dudas, ¿Era acaso que estaba perdiendo la cordura? Las personas podían pasear, pero todo se sentía cómo si estuviera planeado.
Ya no sabía que era lo que sentía por Shawn, ya no sabía si quería seguir luchando por el mismo camino, si quería seguir intentando algo que parecía que habría tenido final.
—Nunca quisiste ser novia de nadie—, me recordó—, Podrás fingir que esto sucede, estarás bien.
—¿Y si las cosas no salen cómo las planeamos?
—Te ayudaré, pero…—, se quedó callada por unos segundos—, Ayúdame a enamorarlo.
Fruncí las cejas.
¿Esto era real?
Quizá ambas habríamos corrido mucho antes de si quiera saber a andar, quizá habría sido que tomamos el camino incorrecto en muchas ocasiones, ¿No es así?
Creo que escuchar que le decías las mismas cosas que a mí en realidad me causo un conflicto, quizá nunca fui lo suficientemente especial, quizá le dirías las mismas palabras a la persona que amas, cómo a la primera que te de el primer beso.
Quizá soy yo, soy yo el problema.
—Trueno.