Lucca frunció el ceño mientras entraba al baño de hombres y buscaba con atención a Javadd. Lo encontró respirando pesadamente en el suelo, frente a los lavados y lo levantó rápidamente. "¿Estás bien?" "¿Me ves bien?" "Creo que sí," "Lucca." Amenazó con voz temblorosa el morocho, haciendo que riera suavemente. "Cálmate, ¿Tendré que llevarte a un hospital o algo por el estilo?" "¿Hay alguien en tu casa?" "No, bebé" susurró el castaño acariciando delicadamente su cuello "¿Quieres ir allí?" "No quiero ir a casa," "Entonces vamos a mí casa." El trayecto fue bastante lento ya que tenía que ir en la vieja camioneta que el padre de Lucca le había prestado para ir a la universidad. La moto del pelinegro estaba en la parte de atrás de la camioneta, amarrada con algunas sogas que habían e

