Landon Realmente esperaba que no se equivocara, lo veía feliz y quería pensar que esta vez era la chica correcta, por lo que había notado no tuvo que cambiar ni su peinado ni su estilo tan especial para vestir, esta chica fuese quien fuese trataba de mantener la esencia de quien era Adam y si en verdad lo quería y lo aceptaba tal y como era con sus virtudes y cientos de defectos, entonces lo menos que podía hacer era conocerla. Las clases habían terminado, fui a casa a comer con mi familia y se sentían felices de que saliera de la casa para variar. —Que bueno que irás a una fiesta ¿Habrá payasos y dulces? —preguntó con su tierna voz Emma. —No lo creo, Banshee, este tipo de fiestas ya no requieren de un payaso y tampoco nos dan dulces. —¿No les dan dulces? —miró horrorizada a mi madre

