Hailey Estado de coma, algo que no le deseo ni a mi peor enemigo. Cuando abrí los ojos todo estaba oscuro y en completo silencio, me sentía algo desorientada ¿Qué había pasado? Con dificultad traté de incorporarme sobre la cama, sentía mi cuerpo pesado, el olor a hospital no era mi favorito, cuando finalmente me incorporé algo frío tocaba mi piel, me detuve a observar que era —Landon —murmuré para mí misma. Me había devuelto el relicario, busqué con la mirada tratando de ver si él estaba ahí, no, no estaba, pero noté que una de sus sudaderas seguía ahí, tal vez tenía poco que se había ido, recordé porque estaba ahí. —¡Yo tampoco tenía nada! —¡Me tenías a mí, Landon! —grité y después el permaneció callado. —No es suficiente, descuida, sé que tampoco fui suficiente para ti. ¿Sabes qué

