Hailey HORAS ANTES. —¿Hailey me escuchaste? —Lo siento ¿Puede repetirlo? Isaac había visto la recaída que tuve y accedió a pagar una sesión más con Christopher, él lo hacía encantado, lo único que buscaba era ayudarme, pero una terapia no iba a ser suficiente para que volviera a sentirme como antes, solo una persona podría lograr eso y se encontraba odiándome en estos momentos. —Veo que estás muy distraída hoy. —Lo lamento, en serio quiero estar concentrada, pero simplemente no puedo, a ratos mi mente se queda en blanco ¿Es normal? —Lo es, descuida, Isaac me comenta que no has querido salir de la cama. —Se enteró seguramente por la chismosa de Diana, no me culpe no hay nada interesante allá afuera. —¿Has intentado salir? —Sí. —¿Y cómo te sentiste? La pregunta provocó que el re

