Pov Aidán Esas palabras que salieron de la boca de mi hijo me hicieron temblar de desde los dedos de mí pies, hasta erizarme el cabello. Entre al baño y solo me quede petrificado, regulando mi respiración. No es posible que después de tantos años, tanta terapia y yo siga sintiendo miedos. Nunca creí ser un hombre temeroso, era muy tranquilo, pero temeroso no, ahora mi realidad es otra. La idea del compromiso y una familia, me aterra. Todos estos años he luchado con eso, pero sin prestarle tanta atención y es que yo realmente no tenía en mente tener una relación sentimental con nadie, menos tener una familia, era feliz con mi vida solitaria. Pasar de país en país, trabajando y solo viviendo al día. Eso se había convertido en mi forma de vida, en mi opinión una buena forma de vida. Pero des

