Vincent se quedó mirando como Claire se despedía de su hija. Cada vez que la veía, licia distinta. Alegre y tranquila. Emociones que estaba seguro ella nunca había experimentado a su lado. Había venido por petición de Adeline. Su hija quería pasar las vacaciones de la escuela en su casa, con el. Aunque eso realmente lo alegraba, por otro lado, no estaba completamente satisfecho. Desde que tuvo esa pesadilla, se había dado cuenta de que lo único que podía hacer era verla desde lejos y anhelar su cercanía. “Patético” Querer regresar al lado de la mujer que ya lo había superado era tan imposible como desear bajar la luna para entregársela, sin embargo, no lograba entender porque no podía darse por vencido. —Quiero que me llames si sucede algo.—Claire se paró al lado del auto, aún

