Ya iba de salida cuando alguien la detuvo, era él. Alexander había detenido su paso y ahora la miraba de los pies a la cabeza. —¿Puedo saber qué es lo que te ocurre? Digo, no has prestado atención en absoluto durante las clases, y tampoco te has presentado para la práctica de la profesora Carlota, tus compañeras Paola y Brenda que están dentro del grupo se han quejado por eso y tienen razón porque eso puede restarles puntos, así que... Espero una explicación de todo eso. —¿Explicación? No le voy a mentir, así que seré sincera y le digo que no tengo ninguna explicación para eso en realidad no me siento bien, me voy a casa. —No, vendrás conmigo, pues yo todavía tenemos algo pendiente y hasta el sol de hoy no me das una respuesta, te dije que podías pensarlo, pero ya ha pasado demasiado

