Samuel se quedó parado en el rincón oscuro del parque, sintiendo que una nueva determinación crecía dentro de él. **Había recuperado una parte importante de su memoria**, lo suficiente para saber quién había sido y por qué estaba ahora atrapado en una vida sin rumbo claro. Sin embargo, la presencia del hombre misterioso, que había revelado tanto sobre su pasado, lo inquietaba. ¿Por qué alguien como él habría buscado a Samuel? ¿Qué interés tenía en ayudarlo? **El hombre lo observaba en silencio**, como si sus pensamientos fueran visibles y estuviera esperando pacientemente su reacción. —Entonces… fuiste tú quien me buscó —dijo Samuel, rompiendo el silencio, aunque no formuló su frase como una pregunta. El hombre asintió con una leve sonrisa, y sus ojos brillaron bajo la tenue luz de los

