Angela: Dos días mas tarde nos estábamos mudando a la mansión de los Blackwood. Si. Mansión. No era un casa. ¿Pero que podía esperar yo de un millonario? —¿Ya están todas tus cosas? Niego —aun me faltan unos libros, una agenda que no encuentro y ciertas plantas. —No me refería a tu Santuario. Hablaba de tu otra casa, el departamento donde vivías sola. —Ah ese. Mis gemelas favoritas están en eso. Aunque aun creo que es un desperdicio pagar alquiler y pagar cuotas mensuales por una casa y un departamento el cual nadie esta ocupando ahora. —Espero algún día conocer a esas gemelas. Me gustaría darles las gracias por haberte llevado aquel día en las vegas. Gracias a eso pude conocerte. —¿Q-que... que dices? —sonrojada niego, y para evitar este tema, lo cambio—¿Cuánto debo pagarte p

