Angela: Entonces todo se detiene unos segundos. Pienso que voy a poder respirar y relajarme, pero sin darme tiempo a una tregua, apenas lo ha sacado entra en mi con una fuerza casi brutal. Y sabía que se había estado conteniendo en todo este rato El se inclina sobre mi —relájate un poco amor, o vas a rompernos a ambos —jadea, su voz ronca y baja. Aun no ha entrado por completo le falta la mitad... —Agh… E-ethan… —Y viéndote así... de verdad que place atarte también, Angela. No… — O encerrarte, y no dejarte salir nunca de estas cuatro paredes. —su mano en mejilla —Te ves muy bien aquí en mi cama, es justo donde perteneces. —Agh… agh… —Eso es, gime para mí, pequeña... —gime, enterrándose profundamente dentro de mi con un último empuje enterrando la mitad faltante. —Joder, Ang

