Ya había llamado a mis padres y a los de mis amigas, para decirles sobre los acontecimientos desarrollados en la casa, pero realmente no me explico cómo pudo suceder eso en cuestión de minutos. solo me queda esperar a que ellos llegaron porque yo por ser menor de edad ningún tipo de información me entregarían, y además de que no soy familia de ninguna. Yo estaba sentada en la sala de espera, cuando escucho que alguien entra gritando a la zona de emergencia de la clínica en la que me encontraba. — HIJA. – en el momento que reconocí la voz de mis padres, me levante de la silla para correr directamente a sus brazos ya que es el único lugar donde me sentiré protegida. Momentos después aparecen los padres de mis amigas y en ese momento llega el doctor que las está atendiendo. —

