Al vestirme y después bajar, pude oír algunos gritos pero no les hice caso, salí de mi casa para ir directa a casa de Bran. Le debía una explicación enorme y un perdón quizás mayor. Llegué al edificio y entre sin hablar con nadie, tenía las cosas claras y no era algo que debiera dar muchas vueltas. Toque el timbre al llegar. Unos segundos después un adormilado Bran me abrió la puerta. —¿Qué haces aquí?—me pregunto divertido. Le di un papel con la dirección de mi casa. —Se están encargando de torturar a quien mando hacer daño a tu padre por si quieres mandar a alguien para hacerles algo—le dije y Bran me miro. —Pasa—me dijo dejándome entrar a la casa. Era muy luminosa. —Veo que te has revolucionado—me dijo y después dejo salir un bostezo. —Siento haberte despertado—le dije y me m

