Al regresar al campamento, nos dormimos unos minutos y seguido nos fuimos a desayunar. Finalmente nos preparamos para irnos al pueblo. Cleo y yo ya nos encontrábamos algo cansadas por lo cual al volver a subir el cerro nos cansamos un poco más rápido que el resto. Al llegar al pueblo comenzó a llover nuevamente, nuestros amigos ya estaban escalando en la roca así que solo deseábamos que estuvieran bien. El resto decidimos que sería mejor no subir el camino hacia la base de la peña para escalar, ya que era muy probable que no todos lográramos escalar ese día y no queríamos subir ese camino infernal en vano. Toda la tarde estuvimos caminando por el pueblo comprando comida y algunos recuerdos. Visitamos a nuestros amigos chilenos y el resto de la tarde la pasamos esperando a los demás en un

