Una aventura en la Van

1339 Palabras
El tiempo había pasado, tres meses después de la competencia y de mi rechazo hacia Leo todo cambio. Cleo había sido aceptada en la universidad de criminología e iniciaría a asistir a clases en marzo. La situación entre Leo y yo se tornó muy incómoda y no lo culpaba, nos comenzamos a dejar de hablar nunca nos dirigíamos la palabra, estábamos dividíos. Cuando íbamos a escalar si uno estaba hablando con alguien el otro se alejaba. Esto comenzaba a cansarme, pues Leo y yo siempre coincidíamos y teníamos los mismos amigos era realmente estúpido todo esto. Melissa comenzó de dejar de ir tan seguido a escalar, por lo cual ya solo la veía en algunas ocasiones en la preparatoria junto con Jess. Cleo comenzó a trabajar en una escuela de natación por lo cual ya no tenía tiempo de llegar a escalar al mismo tiempo que yo, ahora la esperaba en Corde hasta que llegara después de trabajar. comencé a irme con Daira en el mismo autobús, pues ella vivía muy cerca de Corde. En una ocasión, cuando yo iba de regreso con Daira en el autobús yo decidí bajarme un poco más adelante de la parada de Daira, pues la parada que se encontraba enseguida me dejaba más cerca de Corde. -Nos vemos mañana- Fue lo último que me dijo Daira antes de bajar del autobús. -Claro, adiós- Le respondo. Yo tenía mi mochila a un lado mío y mi billetera y celular en mis piernas. Cuando el autobús estaba a punto de llegar a mi parada, tome mi mochila y mi celular, coloque mi mochila en mis hombros y pedí la parada al autobús, baje muy tranquilamente y comencé a caminar. A tan solo unos pasos de haber bajado comencé a notar que algo me hacía falta, intente recordar hasta que me di cuenta de que mi billetera no estaba en mi mano, abrí mi mochila y revise rápidamente para mi desgracia esta no estaba. Finalmente, recordé que la tenía en las piernas cuando estaba en el autobús, seguramente la había olvidado en el autobús. Me giré rápidamente y vi que el autobús estaba parado frente al semáforo a una calle de distancia así que comencé a correr. El primer semáforo se colocó en verde y el autobús comenzó a avanzar, había otro somato unas cuadras más adelante que seguro se podría en rojo antes de que autobús lo pasara. El semáforo cambio de color a rojo y autobús se detuvo, seguí corriendo, pero el este aún se encontraba muy retirado, el semáforo seguía en rojo cuando me encontraba ya muy cerca, pero de repente cambio a verde y el autobús acelero, lo que hizo imposible que yo lo alcanzara. -Maldita sea- fue lo único que dije antes de resignarme a que ya no recuperaría mi billetera. Me giré para dar la vuelta y caminar de regreso, pues corrí como cuatro cuadras detrás de un autobús dejando mi dignidad embarrada por los suelos de cuatros calles diferentes en una avenida principal y muy concurrida por locales y turistas. En cuanto di un paso de regreso unos turistas se acercaron a mí, estos eran cinco y tenían apariencia asiática de aproximadamente 30 años. Uno de ellos se acercó a mí y me toma por el hombro. - ¿Todo bien? - me pregunta uno de ellos que hablaba un poco de español. -Sí, solo olvidé mi billetera en ese autobus -Les dije apuntando al autobus, el hombre se aleja para hablar con sus amigos y yo sigo mi camino algo molesta por lo que acababa de pasar. - ¡Hey! - Me grita uno de los hombres asiáticos que anteriormente me habían hablado, estos estaban algo apresurados así que yo me giro para que acercara a ellos nuevamente. -Él te llevara- Me dice el hombre que anteriormente me había hablado, apuntando a una Van blanca. - Él te llevara- me repite ansioso. Yo estaba llena de adrenalina y solo pensaba en recuperar mi billetera, mis opciones eran arriesgarme a subir a la van o perder mi billetera. Sinceramente ni siquiera lo pensé, yo solo subí a la van sin pensarlo, recuperaría mi Billetera a como diera lugar. Al subir, me senté en el asiento del copiloto. De chofer me encontré a un hombre de aproximadamente de 50 años, tez morena clara y realmente no me causo desconfianza al verlo. -Voy a pasar primero por mi esposa y seguido te llevare a donde necesites ir ¿Esta bien? - Me dice el hombre tranquilamente. - ¿Qué? - pregunto confundida- No, lo que pasa es que olvide mi billetera en autobus que va enfrente y quería alcanzarlo para recupérala. -Oh ya veo, es que los señores pensaron que perdiste el autobus y necesitabas ir a algún lugar- Me explica y comienzo a perder las esperanzas de recuperar mi billetera. -Sí, creo que no me entendieron muy bien- Le digo algo nerviosa y apenada. -Pero está bien, vamos por tu billetera. - me dice y mis esperanzas regresan. El hombre comenzó a acelerar y a arrebatar varios autos, me sentí como una persecución. Cuando nos encontrábamos cerca del autobus, este hizo una parada y enseguida lo adelantamos, el hombre se estaciona frente a él autobus. -Muchas gracias- le digo al hombre. -Fue un placer ¿Quieres que te espere? - -No, no se preocupe no le quiero robar más su tiempo, muchas gracias. - Le digo bajando. -Está bien, mucha suerte. -Gracias- Le digo corriendo hasta llegara a la puerta del autobus. Al subir al autobus me paro frente al chofer. -Disculpe hace unas paradas baje y creo que se me cayó aquí mi cartera ¿Puedo pasar por ella? -Sí, adelante- Me dice el chofer amablemente. -Gracias-Le digo y camino hasta el asiento donde estaba sentada mimo lugar que en el que ahora se encontraba una pareja con un bebé. -Disculpen ¿No vieron una billetera cuando llegaron aquí? -Les pregunto a la pareja. -No- me responde extrañada la mujer. - ¿Creen que pueda revisar? - pregunto algo angustiada. -Claro- me dicen amablemente. La mujer se gira un poco mientras que el hombre que se encontraba del lado de la ventana levanta sus pies y por arte de magia aparece mi billetera, yo suspire aliviada mientras que el hombre la toma y me la pasa. - ¡Muchas gracias! - Les agradezco a l pareja. -De nada- me responden antes de comenzarme a alejarme y llegar a la puerta de entrada. -Aquí esta-Le digo al chofer mostrándole mi billetera. -muchas gracias- Le agradezco nuevamente. -No hay de que- me responde el chofer que amablemente esperó estacionado hasta que yo recuperara mi billetera. Al bajar me encontré con el hombre de la van que apenas había dado vuelta para el carril de regreso. - ¿Quieres que te lleve de regreso? - Me pregunta el hombre y yo asiento. Me cruzo la carretera y me subo nuevamente a la van. En el camino de regreso el hombre me explico que tenía una agencia de transporte, los asiáticos lo habían contratado y cuando me vieron le dijeron al hombre que me llevara y ellos pagarían, así que este acepto. El hombre resulto ser muy buena persona y muy amable. El hombre me dejo en la misma parada que el autobus me dejo inicialmente, yo le agradecí nuevamente y me despedí para comenzar a caminar hacia Corde que se encontraba a unas cuantas cuadras. Durante el camino me quede pensando en lo estúpido y arraigado que pudo haber sido lo que acababa de hacer, pero al final solo me podía reír de mi nueva hazaña para recuperar mi billetera. Al llegar a Corde abrí la puerta y al entrar pude ver que ya todos se encontraban ahí, Cleo, Joan, Milton, Beto, Leo y Rogelio. - ¿Por qué tan tarde Dara? - me cuestiona Rogelio al verme entrar. - ¿Dónde estabas? llegue antes que tu- me dice Cleo algo extrañada. -No tienen idea de lo que me acaba de suceder...
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