Puedes correr, pero no esconderte

1013 Palabras

Llevo casi dos años de mi vida en New York. Sí, mi vida pasó de ser una adolescente con problemas emocionales que no sabía prácticamente nada de la vida, a ser custodiada por el FBI, quienes me cambiaron el nombre —de nuevo— a Amberly Mitchell. Sin embargo, eso no es todo. Soy la esposa —la flamante esposa—, de un militar. Me casé con Grayson Santineli, ahora Brandon Mitchell.  Se me obligó a cambiar la vida que llevaba, a apartar los miedos y darle un empujón a mis impulsos. Se me exigió madurar de golpe, dejar de llorar en las noches y aprender a vivir en los suburbios de la pujante Manhattan. Se me obligó a cambiarme desde el nombre hasta el universo. Pero lo que nunca permití fue que me cambiaran los sueños, porque con todo el dinero que me gané con los meses trabajando con los Capp

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR