Era de madrugada y Esteban estaba sentado en la cama observando la habitación llena de lujos. Él nunca fue muy exigente así que todo eso no es como si le sorprendiera después de todo no era materialista, pero por lo visto otras personas si lo eran. Barbara entró a la habitación cantando una canción en voz baja, pero alegremente. Estaba un poco borracha y cuando cerró la puerta y se dio la vuelta casi se iba a caer, pero logró sostenerse de un mueble que estaba a un lado. Estaba oscuro así que tropezó un poco para llegar al baño, se bajó su ropa interior y se subió el vestido hasta la cintura. Hizo sus necesidades y después aventó los tacones a una esquina del baño. —Estúpidos tacones —murmuró sobándose la planta del pie. Bajó la palanca del baño y se levantó para limpiarse y volverse a a
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