Derricks había llegado de madrugada a su casa. Pensaba llamar a su compañera Alicia Montero para contarle todo lo que le había pasado y lo que había visto en aquel lugar, así que le marcó tres veces y en ninguna contestó y pensó en ir a su casa, pero estaba cansado y sentía con miedo, quería dormir, pero no podía pues cada que cerraba los ojos sentía como si estuviera de nuevo sumido en aquella oscuridad en aquella habitación a lado de la tina. Se tomó varias pastillas para dormir lo cual sabía que era riesgoso, pero quería dormir y no le importaba el costo. Al final funcionó y se quedó dormido hasta que amaneció y se despertó casi al medio día cuando su celular no paraba de sonar. —Bueno —contestó lanzando un bostezo mientras se ponía de pie y miraba la hora en el reloj que colgaba de s

