Narrador omnisciente —¿Esta segura de lo que quiere hacer —hablo el hombre con chaleco y capucha negra — ¿Me ves cara de que estoy dudando? — respondió la mujer entregándole un fajo de billetes — es solo una niña, ¿Por qué tendria ella que pagar los pecados de sus padres?—dijo el hombre sin aceptar aún los fajos de billetes — Habla de una vez si no lo puedes hacer el trabajo imbécil. No son dos dólares los que estoy pagando, cualquiera aceptaría sin tanta palabrería. — claro que lo haré, usted mejor que nadie sabe que necesito el dinero — El hombre tomo el dinero y lo guardo en una bolsa — Quiero que me pongas al tanto de cada movimiento que harás, esto no puede fallar, y si eso pasa tu familia pagará cada una de las consecuencias de tus errores —hablo la mujer sin una sola señal de

