NICHOLAS El lunes en la mañana, Emily comenzó a trabajar en Anderson Enterprise ese día marcó el inicio de una nueva fase en nuestra historia. Mi compromiso con ella, aunque falso en su naturaleza, ahora tenía una dimensión adicional, ya que trabajaría en mi empresa. La perspectiva de tener a Emily en mi entorno laboral me intrigaba profundamente y, por razones que no lograba comprender del todo, me hacía sentir inusualmente ansioso. La idea de que compartiéramos el mismo espacio de trabajo, colaborando en proyectos y tomando decisiones juntos, generaba una mezcla de emociones que iban más allá de lo meramente profesional. No podías evitar preguntarme cómo esta nueva dinámica afectaría nuestra relación y la imagen que estábamos construyendo para los demás. La primera impresión de ella

