Cassandra hizo un gesto de confusión. -¿Yo voy a ser reina? -Por supuesto, ese es tu papel, para eso naciste. -¿Mis abuelos lo saben? -Aún no. -Tendré que dejarlos. -Casi fue una pregunta. -No necesariamente, con tu madre nos íbamos a ir todos, pero ella quedó embarazada y tuvimos que posponer el viaje. -¿La amabas? -Mucho, nunca la olvidé, los ganimedianos somos monógamos, amamos solo una vez y para siempre, aquí estoy esperando el día que regrese. Ella suspiró, tenía muchos sentimientos guardados y encontrados que se le agolpaban en su mente y corazón. Extendió sus brazos hacia su padre y este la abrazó, feliz de tenerla como tanto tiempo deseó. Padre e hija disfrutaron de esa cercanía que nunca habían logrado tener y que desde ese momento podrían disfrutar sin temores ni

