Capítulo 33: Manzana podrida ********** Ver a su hijo con el pecho abierto por el proyectil de Vesta fue un duro golpe para Artús, quien se lanzó contra su mujer. ―Tu hijo se convirtió en traidor, Artús, ¿no lo ves? -se defendió ella-. Él la prefirió a ella antes que a su reinado, antes que a sus responsabilidades. Se olvidó de nuestro mundo, de Tarya, de todo por culpa de esa humana. -Eso no era razón para matarlo, Vesta. No era siquiera razón para matar a Cassandra -le rebatió el hombre. -Las manzanas podridas siempre hay que sacarlas antes de que corrompan al resto. -Sí, Vesta, tienes razón, y demasiado tiempo ha permanecido la misma manzana podrida pudriendo al resto, contaminando con sus malas prácticas al resto. Ya me lo habían dicho, pero no lo quería creer. Te amaba, Vest

