—Bueno, ten cuidado. Espero que esta vez tengas tanto éxito como la última. Eso no está en mis manos. Es la voluntad de Dios. Pero gracias por tus amables palabras. Oraré por ti en todos los aspectos de tu vida. "No lo hago mucho, pero rezaré por usted, Padre." Volvió a la fila y lo llamaron. Me pregunté si lo volvería a ver, aparte de en los noticieros. Una hora y media después, bajaba por la pasarela hacia Jacksonville, Florida. Respiré el aire cálido y húmedo de julio. Sentí como si saliera de un sueño y volviera a mi vida. Como me había prometido, lo primero que hice fue encender mi celular. Sonó inmediatamente. Presioné el botón de hablar. No hay descanso para los sobrecargados de trabajo. Me pregunté qué crisis me aguardaba. "Hola, papá?" "Oye, BJ...¿qué pasa?" /////// MONT

