Kelly me había llamado para preguntarme si quería que ella y su hermano me despidieran en el muelle. No sé si lo hizo sola o si su madre la instó, pero le di las gracias y le dije que sería un proceso largo y aburrido esperar a que zarpara el barco. Sabía que ella, ambos, tenían cosas que preferirían hacer con sus amigos un viernes por la tarde. No pregunté por su madre, porque sabía lo que tramaba con ese c*****o de Doug. Solo pensarlo me arruinó cualquier buen sentimiento que pudiera haber tenido. No sé si creo en la percepción extrasensorial, pero a veces uno sabe cuándo alguien te está observando. Sentí un cosquilleo en la nuca y me giré, observando la cubierta que tenía detrás. Había gente por todas partes, pasajeros y tripulación correteando o moviéndose a propósito por alguna razó

