Su rostro se tensó. No estaba acostumbrado a que lo trataran así. Sabía que provenía de una familia adinerada y tenía vínculos sociales y empresariales que se extendían desde Atlanta hasta Miami. Por eso lo habían elegido presidente. "No entiendo-" "¿Por qué no vamos a algún lado y te lo explico, antes de que tú y esta institución se metan en un pantano de mierda?" A él tampoco le gustó eso, pero no era tonto y estaba acostumbrado a tomar decisiones precipitadas. Con un gesto suyo, dos hombres me levantaron bruscamente. Caminamos hacia la parte de atrás, donde había letreros de baños. Me di cuenta de que Myers había hecho que Doug y Debbie prácticamente nos acompañaran a la fuerza. Cuando habíamos llegado lo suficientemente lejos para hablar en relativa privacidad, nos detuvimos y él d

