—Señor Couper, lamento la demora de su vuelo. Pero es que hubo un problema con el motor con su jet privado. —¡¿Qué dice?! —Pregunta ofuscado. —Es un pequeño inconveniente, pero ya lo están solucionando. Si tiene un poco de paciencia, su jet estará listo a más tardar por la noche. —Yo necesito salir en estos momentos, ¿eso puede entenderlo? —Por supuesto, señor, lo que pasa es que están reparando la avería que presenta el motor. Héctor no daba crédito a lo que estaba escuchando, como era posible que su propio avión tuviera un desperfecto, si casi no lo utilizaba. Qué maldita mala suerte cargaba encima, después de largarse del edificio de su hermano, pensó en regresar a la mansión. Desafortunadamente, la secretaria provisional que consiguió, lo llamo para informarle que necesitaba viaja

